Más shale
Vaca Muerta suma un nuevo bloque exploratorio en Río Negro
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La provincia amplía su mapa energético con una inversión millonaria y controles ambientales reforzados
Vaca Muerta continúa consolidándose como el principal motor energético del país, y su expansión ya no se limita al territorio neuquino. En las últimas horas, la provincia de Río Negro adjudicó un nuevo permiso de exploración no convencional que refuerza su presencia en el desarrollo shale. Se trata del área Cinco Saltos Sur, un bloque ubicado en el norte rionegrino que será explorado por Pan American Energy, una de las principales operadoras del sector hidrocarburífero argentino.
La adjudicación se concretó tras un proceso licitatorio internacional en el que la compañía presentó la mejor propuesta técnica y económica, comprometiendo una inversión de 8,58 millones de dólares. El permiso fue otorgado en el marco de la licitación internacional 01/2025 y quedó formalizado mediante el Decreto 32/2026, publicado en el Boletín Oficial de la provincia.
Además del plan de inversión, la empresa deberá realizar un Aporte de Infraestructura equivalente al 5% del monto comprometido, lo que representa 429.210 dólares que ingresarán a las arcas provinciales. Estos fondos están destinados a reforzar obras y servicios asociados al desarrollo energético, especialmente en las zonas de influencia directa del proyecto.
El programa de exploración aprobado contempla la perforación de un pozo exploratorio vertical de aproximadamente 3.000 metros, con el objetivo de alcanzar la formación Vaca Muerta, y posteriormente la realización de una rama horizontal de 2.000 metros adicionales dentro del reservorio no convencional. Este tipo de diseño es clave para evaluar el potencial productivo del área y definir, en una etapa posterior, si existen condiciones técnicas y económicas para avanzar hacia un desarrollo a mayor escala.
Previo a la perforación, se llevarán adelante estudios geológicos y geofísicos detallados, que permitirán caracterizar el subsuelo y reducir los riesgos propios de la exploración. Los resultados de estas tareas serán determinantes para que la operadora solicite, eventualmente, el pasaje a una fase de explotación más intensiva.
El área Cinco Saltos Sur cuenta con una superficie de 252 kilómetros cuadrados y se localiza en una zona estratégica del extremo norte de Río Negro, en un espacio de transición entre el Alto Valle y el límite con la provincia de Neuquén. Si bien se trata de un bloque con antecedentes hidrocarburíferos, no registra actividad productiva desde 1979, lo que implica más de cuatro décadas sin operaciones en la zona.
Un aspecto central del proyecto está vinculado al cuidado ambiental. El bloque incluye parte del Lago Pellegrini y el paraje El Arroyón, áreas sensibles desde el punto de vista ecológico y social. Por este motivo, la provincia estableció requisitos ambientales estrictos, entre ellos la elaboración de un Estudio de Sensibilidad Ambiental y Social exhaustivo. Este análisis deberá prestar especial atención a las zonas de perilago, cursos de agua, áreas residenciales y espacios de uso comunitario.
Las autoridades provinciales remarcaron que todas las actividades deberán cumplir con estándares ambientales reforzados, garantizando la protección del entorno natural y la convivencia con las poblaciones cercanas. La exploración no convencional en zonas con estas características implica un control permanente y la aplicación de buenas prácticas internacionales.
Con la adjudicación de Cinco Saltos Sur, ya son cinco las áreas de Vaca Muerta activas del lado rionegrino. Una de ellas cuenta con concesión de explotación, Loma Guadalosa, operada por Pan American Energy junto a TanGo Energy. Las restantes corresponden a permisos exploratorios: Cinco Saltos Norte, a cargo de Capex, y Confluencia Norte y Sur, operadas por Phoenix Global Resources, donde ya se perforaron siete pozos con resultados productivos positivos.
Este avance refuerza la estrategia de Río Negro de integrarse plenamente al desarrollo de Vaca Muerta, diversificando su matriz productiva y posicionándose como un actor relevante en el mapa energético nacional. La combinación de inversiones privadas, planificación estatal y controles ambientales aparece como la clave para que la expansión shale se traduzca en desarrollo económico sostenible para la región y el país.

