Santoral
Santos de hoy: martes 11 de noviembre
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Hoy la Iglesia celebra a San Martín de Tours y a otros santos y beatos; ejemplo de caridad que marcó a Europa medieval.
Hoy, martes 11 de noviembre de 2025, la Iglesia católica conmemora a San Martín de Tours, junto con San Menas, San Verano, San Bertuino y San Juan el Limosnero, entre otros santos y beatos.
San Martín de Tours, obispo y referente de caridad
El Martirologio Romano recuerda en esta fecha la sepultura de San Martín, nacido en Panonia (actual Hungría). Sirvió como soldado en las Galias y, aún catecúmeno, compartió su manto con un pobre a las puertas de Amiens. Tras el bautismo, dejó las armas, abrazó la vida monástica en Ligugé bajo la guía de San Hilario de Poitiers, fue ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours. Fundó monasterios y parroquias, reformó costumbres del clero y evangelizó a los campesinos hasta su muerte en Candes (397). La tradición cuenta que esa misma noche Cristo se le apareció en sueños con la media capa y le dijo: «Martín, hoy me cubriste con tu manto».
Hagiografía
Los primeros años de Martín fueron descritos por Sulpicio Severo, contemporáneo suyo y testigo directo. Su biografía refleja la inmediatez con que el cristiano del siglo IV percibía la acción del diablo y reúne relatos de milagros habituales en las hagiografías: expulsión de demonios, curaciones, incluso resurrecciones. Incluye episodios singulares, como apagar las llamas de una casa vecina a un templo romano que Martín incendiaba por celo religioso, desviar la caída de un pino sagrado o el poder sanador de una carta enviada por él.
Vida
Martín nació en 316 en la actual Szombathely (Hungría), en una familia pagana: su padre era tribuno del ejército romano. Con el estatus de veterano, el padre recibió tierras en Ticinum (hoy Pavía, Italia), donde Martín creció y se educó.
A los 10 años empezó a asistir a la iglesia contra la voluntad de sus padres y se hizo catecúmeno. Aunque el cristianismo había sido autorizado en 313, seguía siendo minoritario en los círculos altos, mientras que el culto a Mitra gozaba de predicamento entre militares. Probablemente fue bautizado hacia 334.
Como hijo de tribuno, quedó obligado a servir en la caballería. Hacia los 18 años fue apostado en Amiens (Galia), quizá en la Equites catafractarii Ambianenses, unidad pesada mencionada en la Notitia dignitatum y posiblemente parte de la escolta imperial itinerante. Sulpicio no precisa fechas; el historiador Andre Mertens estima que sirvió bajo Constancio II (337-361) y luego bajo Juliano (355-360).
La leyenda de la capa se sitúa hacia 337: al ver a un mendigo helado a la entrada de Amiens, partió su manto —la otra mitad pertenecía al ejército—. El gesto, insólito entre oficiales romanos, originó la frase «caridad a capa y espada». De aquella media capa surgiría, por difusión de sus reliquias, el término capilla para designar pequeños oratorios. El episodio inspiró innumerables obras, entre ellas el célebre óleo de El Greco.
Antes de una batalla en Borbetomagus (Worms), Martín rehusó combatir al declarar: «Soy soldado de Cristo y no me es lícito luchar». Fue acusado de cobardía y encarcelado; ofreció marchar desarmado al frente, pero los invasores pidieron la paz y fue licenciado (posiblemente hacia 356). Desde entonces se consagró enteramente al servicio de Cristo.
Se unió a Hilario de Poitiers y sus discípulos, opuestos al arrianismo. Tras el exilio de Hilario, Martín viajó: convirtió a un bandido en los Alpes, confrontó tentaciones, convirtió a su madre en su regreso a casa (no así a su padre) y sufrió azotes públicos por enfrentarse a arrianos en Ilírico. Expulsado de Milán por el arzobispo arriano Auxencio, se retiró a la isla Gallinara (Liguria), donde llevó vida ascética. Una tradición narra que, al intoxicarse con eléboro, fue curado tras orar.
Monje y fundador
Con el regreso de Hilario en 361, Martín volvió a Poitiers, fue ordenado diácono y presbítero, y se estableció en Ligugé, donde levantó el primer monasterio conocido de Europa. Durante una década predicó por la Galia occidental y su paso dejó un reguero de tradiciones locales.
Obispo de Tours
En 371 fue elegido obispo de Tours. Su ministerio combinó evangelización rural, lucha contra costumbres paganas y la defensa de la misericordia frente a excesos disciplinarios. Se opuso doctrinalmente a Prisciliano; cuando éste fue detenido (385), Martín viajó a Tréveris para evitar su ejecución. Pese al apoyo de figuras como Ambrosio o el papa Siricio, el emperador Magno Máximo ordenó la decapitación de Prisciliano y varios seguidores por presión del obispo Idacio de Mérida. Martín se distanció de Idacio y, más tarde, aceptó la reconciliación que le pidió Teodosio I a cambio de cesar las ejecuciones.
A tres kilómetros de Tours fundó Marmoutier (Maius Monasterium), que llegó a albergar unos 80 monjes, semillero de futuros obispos. Durante 25 años recorrió regiones como Turena, Chartres, París, Autun, Sens y Vienne. Murió en Candes (397). Sobre su tumba se erigieron sucesivamente capilla y basílica; la actual Basílica de San Martín de Tours se inauguró en 1925, tras destrucciones medievales (normandos) y modernas (guerras de religión).
Veneración y legado
La devoción a San Martín se expandió por Europa. Gregorio de Tours difundió una influyente Vida repleta de milagros; la monarquía merovingia y luego la carolingia adoptaron su culto: Clodoveo atribuyó victorias a su intercesión y Dagoberto I encargó fastuosas obras para su tumba. El obispo Perpetuo (461) sustituyó la capilla original por una gran basílica (38 × 18 m, 120 columnas) para acoger a los peregrinos; el cuerpo del santo fue trasladado y colocado tras el altar mayor bajo un bloque de mármol donado por Eufronio de Autun.
Su festividad se celebra el 11 de noviembre, fecha que en España coincidía con la matanza del cerdo, origen del refrán «A cada cerdo le llega su San Martín». Santa Teresita del Niño Jesús llevaba su estampa como recordatorio del amor al prójimo. En 2005, el Consejo de Europa reconoció la ruta europea de San Martín que une lugares vinculados a su vida y culto.
Patronazgo
San Martín de Tours es patrono de los soldados, de numerosas ciudades y copatrono secundario de Francia y Hungría.
Argentina: Patrono de la Ciudad de Buenos Aires
En el Río de la Plata, Juan de Garay y el primer cabildo eligieron a San Martín como patrono de Buenos Aires el 20 de octubre de 1580. Una leyenda cuenta que, al oír que se trataba de un “santo francés”, algunos vecinos se resistieron; tras repetir tres veces la elección y salir siempre el mismo nombre, lo tomaron como voluntad divina. En la Catedral Metropolitana se recuerda ese patronazgo —baste mencionar el mosaico sobre la calle San Martín que lo evoca.
El refrán: «A cada cerdo le llega su San Martín»
El dicho se usa para advertir que toda mala acción recibe su merecido. Nació de la matanza tradicional del cerdo, practicada en torno al 11 de noviembre, cuando el frío favorecía el curado de carnes y embutidos. Ya aparece en el Vocabulario de Correas (1627) como «A cada puerco le viene su San Martín» y tiene ecos en Cervantes (Quijote, 1615) y Quevedo (Buscón, 1626).
Santoral completo del 11 de noviembre
- San Menas de Egipto
- San Verano de Vence
- San Menas “el Solitario”, de Samnio
- San Juan el Limosnero
- San Bertuino de Malonne
- San Teodoro Estudita
- San Bartolomé el Joven de Rossano
- Santa Marina de Omura
- Beata Alicia Kotowska
- Beato Vicente Eugenio Bossilkov

