Biocombustibles
El desarrollo argentino del SAF
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La reconversión de una histórica refinería abre una nueva etapa para los combustibles sostenibles de aviación.
La industria energética global avanza hacia una transformación profunda y uno de los sectores que más atención concentra es el de los combustibles sostenibles para aviación, conocidos internacionalmente como SAF (Sustainable Aviation Fuel).
En Argentina, uno de los proyectos más relevantes comenzó a tomar forma durante mayo con el avance de Santa Fe BIO, la sociedad integrada por YPF y Essential Energy que impulsa la reconversión de la ex Refinería San Lorenzo para producir biocombustibles de nueva generación.
La iniciativa representa una inversión cercana a los 400 millones de dólares y busca posicionar al país dentro de una industria que crece aceleradamente en todo el mundo.
La primera etapa contempla la instalación de una planta de pretratamiento de materias primas con capacidad para procesar hasta 250.000 toneladas anuales. El objetivo es producir tanto SAF para aviación como HVO, un diésel renovable destinado al transporte.
La relevancia del proyecto excede el plano industrial. El mercado global de combustibles sostenibles aparece como una de las principales herramientas para reducir emisiones en la aviación, uno de los sectores más difíciles de descarbonizar.
Diversos organismos internacionales estiman que la demanda de SAF crecerá exponencialmente durante los próximos años debido a las nuevas exigencias ambientales impulsadas por gobiernos, aerolíneas y organismos multilaterales.
Europa, Estados Unidos y Asia ya desarrollan programas específicos para acelerar la incorporación de estos combustibles dentro de las operaciones aéreas.
Argentina cuenta con ventajas competitivas relevantes para insertarse en ese mercado. La disponibilidad de materias primas agrícolas, la experiencia industrial vinculada a biocombustibles y la infraestructura logística existente aparecen como fortalezas destacadas por especialistas del sector.
Además de generar exportaciones, el proyecto podría impulsar nuevas cadenas de valor asociadas con innovación tecnológica, empleo calificado e integración entre energía, agroindustria e industria química.
La reconversión de instalaciones existentes también representa una tendencia creciente a nivel internacional. En lugar de construir complejos completamente nuevos, muchas compañías avanzan sobre infraestructura previamente utilizada para combustibles tradicionales.
La transformación de San Lorenzo refleja precisamente ese cambio de paradigma.
Mientras la transición energética redefine mercados y oportunidades, Argentina busca posicionarse en segmentos donde puede combinar recursos naturales, conocimiento productivo y capacidad exportadora.
El SAF aparece hoy como uno de los negocios energéticos con mayor potencial de crecimiento global y Santa Fe BIO busca convertirse en uno de sus principales protagonistas regionales.

