Panorama
Rompecabezas 2027: ¿quienes pueden enfrentar a Javier Milei?

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Por izquierda y por derecha, todos quieren ganarle a Milei. La economía como talón de Aquiles o fortaleza del Gobierno.
Argentina tiene una compleja decisión en diez meses: sostener el estilo disruptivo, liberal y estridente de Javier Milei con un plan económico que empieza a despejar dudas y entusiasma, o analizar alguna variante que permita corregir o hasta pegar un volantazo y volver al populismo. No parece, pero falta poco, esta discusión va a estar sobre la mesa en Navidad. El Gobierno aspira a tener inflación empezando con el mágico cero y la oposición pretende ya consolidar los actores de una PASO que achique el margen de error para evitar la reelección liberal.
Mauricio Macri se posiciona como el hombre que buscó acuerdo, aportó miles de votos para la Ley Bases, firmó el pase a préstamo de Cristian Ritondo, Diego Santilli y otros dirigentes de peso del PRO para que no haya rispideces y ahora la tensión lo obliga a pararse en un lugar. O reconocen su trabajo, su trayectoria y su volumen, o lo verán en una boleta, directa o indirectamente para que pierda Milei.
Bolsillo mata narrativa en Argentina, por lo que si el plan llega sólido, con inflación a la baja y creación de empleo genuino con salarios por encima de la inflación, será casi un procedimiento inercial para los hermanos Milei. De lo contrario, la oposición buscará volver a poner la lupa en la calidad institucional y el fin de grieta con calidad de vida. Todo vale. Posibles actores a tener en cuenta.
1. Axel Kicillof: candidato menos querido del PJ
El gobernador de la provincia de Buenos Aires no se haya en el Peronismo, lo heredó. No se anima todavía a romper con Cristina Kirchner, se siente cómodo como espejo anti Milei y lo hace bien. Se mantiene, por peso específico y volumen territorial, como la referencia más nítida del peronismo no libertario. En lo personal, creo que no va a ser ni candidato, pero hoy está en carrera.
- Pros: Cuenta con el blindaje de gestionar el distrito más grande del país, lo que le da una vidriera diaria y una base de sustentación de voto duro indispensable. Solo Aníbal Fernández logró hacer fracasar al Peronismo y con una mujer enfrente. Caso de estudio. Kicillof ha logrado posicionarse como el "contra-modelo" directo a las políticas de desregulación de la Casa Rosada, manteniendo centralidad en el debate macroeconómico. Es el estado presente, a pesar de una provincia arrasada por la inseguridad y el narco.
- Contras: Un experto en matemáticas deberá explicar cómo se reúne el 51% de los votos en un eventual balotaje teniendo al PRO, a CFK, a Sergio Massa, al Gobierno y La Cámpora en contra y sin apoyo manifiesto de los gobernadores. Su figura aún genera fuertes resistencias en las provincias de la zona núcleo —como Santa Fe y Córdoba— y debe resolver una interna silenciosa pero feroz con los sectores de La Cámpora y el PJ tradicional por el liderazgo del espacio. Maximo y su madre trabajan para que pierdan, falta mucho.
3. Victoria Villarruel: una vice que teje en silencio y avanza con peronistas e independientes
Victoria Villarruel cree que el Gobierno se sobregiró y que tendrá problemas con los señalamientos por corrupción, habla con Mauricio Macri y se reunió. Cultiva el perfil federal y se despega de la traición que en el Gobierno dan por descontado: quiso golpear en febrero de 2024 a la gestión en conjunción con actores financieros y políticos. Incluso en el Gobierno creen que Mauricio Macri estaba detrás de eso.
- Pro: Alta exposición, ya tuvo campaña presidencial y expresa la moderación al lado de la figura de Javier Milei. Nacionalismo católíco a diferencia del aspecto libertario pro Israel como se definió el propio Milei. “Soy el presidente más sionista del mundo” dijo. Villarruel busca fortalecer la imagen de presidente del Senado, mujer de acuerdos y de alcance nacional.
- Contra: es mucho menos conocida que Milei, el achaque de traicionera existe y no tiene estructura política para tejer acuerdos territoriales concretos. Santiago Caputo, Javier Milei y Karina Milei la condenan abiertamente en cada oportunidad.
2. Mauricio Macri: El guardián de la identidad del cambio
El expresidente y líder del PRO juega un papel ambiguo, desprecia las formas del actual Gobierno. Sabe que su rol es sostener y acompañar con votos claves a la gestión actual, pero no digiere el insulto como política de estado. Macri vale oro hoy en día, expresa una derecha republicana que no está dispuesta a regalar su peso y que busca un acuerdo nacional con Milei que no se logra. Sin Cambiemos no hubiera existido LLA y lo saben todos. Tiene representación parlamentaria y militantes en todo el país, algo que LLA no posee aún.
- Pros: Mantiene un piso de fidelidad muy alto en sectores del electorado antikirchnerista, la clase media urbana y el círculo rojo empresarial. Su experiencia de gestión y su conocimiento de la botonera internacional le dan un hándicap de estadista que pocos opositores pueden exhibir.
- Contras: Pésima relación con Karina Milei, a quien no respeta intelectualmente. El principal desafío radica en la "crisis de identidad" de su partido: gran parte de su base electoral histórica mutó hacia el liberalismo de Milei. Quedar atrapado entre el rol de aliado táctico o competidor directo del Gobierno puede licuar su caudal electoral.
3. Juan Grabois: La renovación por izquierda del movimiento
El referente del Frente Patria Grande consolida su estrategia discursiva apostando a la confrontación directa y sin matices contra el programa económico oficial. Ideas de la década del ochenta, estatización de la propiedad privada en casos puntuales, límites y cepo a la economía para proteger a los más golpeados, impuestos a los más ricos, recetas que plantea el candidato en los medios, ahí donde mejor habita.
- Pros: Goza de una alta capacidad de movilización y un discurso orgánico, genuino y muy nítido que interpela fuertemente a los sectores más vulnerables y a la militancia juvenil desencantada con el peronismo tradicional. Su figura creció al ritmo de la resistencia callejera y las denuncias sobre el impacto social del ajuste.
- Contras: Su techo electoral es relativamente bajo fuera de las fronteras del AMBA y del voto ideologizado de izquierda dentro del peronismo. Su estilo confrontativo y sus propuestas de reforma estructural espantan al establishment corporativo y a los sectores moderados del electorado que buscan previsibilidad económica.
4. Gerardo Zamora: El peso del federalismo y la liga de gobernadores
El mandatario de Santiago del Estero representa el pragmatismo de los caudillos provinciales que saben cómo alambrar sus territorios. Hoy no hay en la Argentina cinco dirigentes que sostengan éxitos electorales, territorialidad, trayectoria entre los gobernadores y relación con rivales. Zamora cultiva el perfil bajo, pero es tenido en cuenta en el círculo rojo, es un hombre de consenso que ganó 25 años las elecciones en su provincia y que sin romper puede ser el puente del ex kirchnerismo al nuevo esquema de poder. CFK lo respeta como cuadro, algo que no hace con Sergio Uñac ni Axel Kicillof. Zamora no lo dice, pero es el mejor posicionado y lo buscan para que juegue. No contesta, ni fu ni fa, pero sabe que es tenido en cuenta.
- Pro: Maneja un control político absoluto en su provincia donde el superit fiscal tiene más de diez años. Arrasa en las urnas garantizando históricamente diferencias electorales astronómicas a favor de su espacio. LLA no existe con peso específico en Santiago del Estero, a pesar de la intención de instalar a Tomás Figueroa por parte de Martín Menem. Tiene un excelente diálogo con sus pares de la "Liga de Gobernadores" y con sectores del peronismo orgánico, posicionándose como un articulador de consenso federal alejado de las radicalizaciones del conurbano.
- Contra: Su nivel de conocimiento en los principales centros urbanos del país (CABA, Córdoba, Mendoza) es limitado. Su perfil bajo le da potencia en el detras de escena de la política, ahora habrá que trasladar eso a un candidato que seduzca y genere consensos con el arco no progresista.
5. Sergio Uñac: El peronismo moderado del interior
El exgobernador y actual senador por San Juan asoma como una alternativa que busca reconstruir los puentes destruidos del peronismo de centro. Es joven, fue pichón de Gioja y mostró uñas de guitarrero gobernando y tomando distancia de Cristina Kirchner. Quiere ser, tiene financiamiento y gestión, entendió el cambio de época y se lanzó en el programa del empresario kirchnerista Tomás Rebord.
- Pro: Exhibe como carta de presentación su experiencia ejecutiva en una provincia que combinó minería, diversificación productiva y equilibrio fiscal durante sus mandatos. Su perfil dialoguista y moderado es digerible para sectores independientes y sectores productivos que huyen de las posturas extremas.
- Contra: La derrota electoral de su espacio en San Juan ante el recambio de signo político local le quitó el control del aparato territorial directo. Además, enfrenta el desafío de instalar su agenda en un escenario nacional altamente polarizado, donde las posturas del justo medio suelen quedar invisibilizadas.
6. Myriam Bregman: La coherencia de la izquierda orgánica
La referente del Frente de Izquierda (FIT-U) mantiene su posición como la voz más nítida de la oposición legislativa ideológica. Dice lo mismo siempre, su imagen hoy es muy alta, cotiza en bolsa haciendo esencialmente espejo de Javier Milei. Absolutamente en cada tema de agenda se para enfrente y lo explica con lujo de detalles. Es abiertamente una amenaza electoral para el Gobierno por la fuga que puede generar en el voto joven.
- Pros: Cuenta con una probada coherencia discursiva y una alta valoración por su desempeño en debates parlamentarios y presidenciales. Es la receptora natural del voto castigo y del descontento social frente a las variables del empleo y la pérdida del poder adquisitivo.
- Contras: El histórico techo electoral de la izquierda en la Argentina le impide convertirse en una opción real de poder ejecutivo. Sus propuestas, de carácter antisistema, quedan confinadas a una representación legislativa valiosa pero marginal a la hora de estructurar alianzas mayoritarias.
