Santos
¿Qué santo se celebra hoy? Santoral del miércoles 3 de diciembre
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Navarra, India, Japón y China marcaron la vida de San Francisco Javier, el gran protagonista de la Iglesia.
Este miércoles 3 de diciembre de 2025, la Iglesia católica celebra a San Francisco Javier, San Sofonías, San Casiano y San Birino, junto con otras conmemoraciones del día.
Entre ellos sobresale San Francisco Javier, figura central del santoral del 3 de diciembre. Su nombre completo era Francisco de Jasso y Azpilcueta, nacido en el castillo de Javier (Navarra) el 7 de abril de 1506 y fallecido el 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sanchón, frente a las costas de China. Conocido universalmente como Francisco Javier, fue un religioso y misionero jesuita, miembro fundador de la Compañía de Jesús y estrecho colaborador de Ignacio de Loyola. La Iglesia lo considera uno de los grandes evangelizadores de Oriente y lo recuerda como el “Apóstol de las Indias”, título ganado tras recorrer más de 120.000 kilómetros —tres veces la circunferencia de la Tierra— en sus misiones por Asia.
El Martirologio Romano resume su legado con estas palabras: “Presbítero de la Compañía de Jesús y evangelizador de la India, nacido en Navarra y movido por el ardor de dilatar el Evangelio, anunció a Cristo a innumerables pueblos de la India, las Molucas, Japón y otras islas. Murió consumido por el trabajo y la enfermedad en la isla de San Xon, en China (1552).”
Un navarro marcado por la historia de su tierra
Francisco nació en el seno de una familia noble navarra, hijo de Juan de Jasso, presidente del Consejo Real de Navarra, y de María de Azpilcueta, perteneciente a una de las casas más influyentes del reino. Su infancia coincidió con la conquista de Navarra por las tropas castellano-aragonesas, un proceso traumático para su linaje, profundamente vinculado a la defensa de los reyes navarros de Albret. Su casa fue despojada, sus hermanos encarcelados y el castillo familiar, desmochado. Estas circunstancias, unidas a la inestabilidad política, influyeron en su vocación religiosa y en su temprano interés por los estudios.
En 1528 viaja a París, a la Universidad de la Sorbona, donde conocerá a Íñigo de Loyola, con quien formará la célula fundacional de la Compañía de Jesús. Al principio desconfiaba del vasco, pero terminaron convirtiéndose en amigos inseparables. Allí, junto a otros compañeros, pronuncian los primeros votos jesuitas el 15 de agosto de 1534 en Montmartre.
Ordenado sacerdote en 1537, Francisco es finalmente enviado como misionero a las Indias Orientales por pedido del rey de Portugal. Comienza así la etapa más intensa de su vida.
El gran misionero de Oriente
El 7 de abril de 1541 parte rumbo a Asia. Tras un largo viaje por África oriental, llega a Goa en 1542, donde inicia una labor evangelizadora sin precedentes: catequiza, bautiza, asiste enfermos, recoge huérfanos y aprende lenguas locales para predicar con mayor eficacia. Luego misiona entre los Paravas, recorre ciudades de la costa india, visita cárceles y funda pequeñas comunidades cristianas.
Su actividad es tan prolífica que él mismo escribe: “Me parece tener cansados los brazos de bautizar.”
Evangeliza también Ceilán, trabaja en Malaca, recorre las islas Molucas, Ternate y otras regiones del sudeste asiático. En 1549 llega a Japón, donde aprende rudimentos del idioma y funda las primeras comunidades cristianas. Su método siempre fue el mismo: adaptarse a la cultura local, dialogar con autoridades y traducir textos esenciales de la fe.
Una de las anécdotas más difundidas es el “milagro del cangrejo”, según el cual recuperó un crucifijo perdido en el mar gracias a un cangrejo que lo trajo de regreso a la costa.
Últimos años: el sueño de entrar en China
Convencido de que la evangelización de Japón sería más eficaz si antes lograba predicar en China, Francisco emprende ese nuevo viaje en 1552. Llega a la isla de Shangchuan, donde espera un barco que lo lleve clandestinamente al continente. Sin embargo, las duras condiciones de vida y el frío extremo lo enferman de pulmonía. Cuidado por su compañero Antonio de Santa Fe, muere el 3 de diciembre de 1552, a los 46 años, pronunciando jaculatorias de súplica.
Su cuerpo, sorprendentemente incorrupto, fue trasladado primero a Malaca y luego a Goa, donde descansa en la Basílica del Buen Jesús dentro de una urna de cristal y plata. Cada diez años es expuesto a los fieles, y millones de devotos —cristianos y no cristianos— acuden a venerarlo.
Francisco Javier fue canonizado menos de un siglo después por el Papa Gregorio XV.
También se conmemoran hoy
- San Sofonías
- San Casiano
- San Birino
- San Lucio de Chur
- Beato Eduardo Coleman
- Beato Juan Nepomuceno de Tschiderer
¿Qué es el santoral?
El santoral católico es el calendario que recoge las fiestas y memorias de los más de 7.000 santos y beatos reconocidos oficialmente por la Iglesia. El Martirologio Romano es su documento fundamental. Los santos son modelos de vida y virtud; los beatos representan el penúltimo paso antes de la canonización.

