Martirologio Romano
¿Qué santo se celebra hoy? Consulta el santoral del viernes 9 de enero
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La jornada de hoy invita a conocer el legado de San Eulogio de Córdoba y de otros santos recordados recordados.
Hoy, viernes 9 de enero de 2026, la Iglesia católica recuerda en su santoral a San Eulogio, junto a San Felano, San Eustracio Taumaturgo y San Marcelino de Ancona, entre otros santos y beatos cuyas vidas quedaron marcadas por la fe, el compromiso espiritual y, en muchos casos, el martirio.
Como señala el Martirologio Romano, el santo principal de esta jornada es San Eulogio, presbítero y mártir, cuya vida se desarrolló en uno de los contextos más complejos de la historia peninsular: la Córdoba del siglo IX, bajo dominio musulmán. Su figura se convirtió en símbolo de resistencia religiosa, firmeza doctrinal y valentía personal, en una época atravesada por tensiones políticas, culturales y espirituales.
San Eulogio nació en Córdoba y pertenecía a la comunidad mozárabe, es decir, a los cristianos que vivían en territorios gobernados por el Islam. Desde joven se destacó por su formación intelectual, su conocimiento de las Escrituras y su profunda vocación sacerdotal. No soportaba la tibieza ni la resignación, y consideraba que muchos cristianos habían aceptado un silencio que, para él, rozaba la renuncia a la propia fe.
Convencido de que el testimonio cristiano debía ser público y valiente, San Eulogio emprendió un viaje por el norte de la Península, donde aún existían reinos cristianos independientes del poder islámico. Allí entró en contacto con comunidades monásticas, bibliotecas y centros de estudio que reforzaron su pensamiento teológico y su ideal de martirio, entendido no como un acto temerario, sino como una afirmación radical de la libertad de conciencia y de la fe en Cristo.
Durante el reinado de Abderramán II fue encarcelado por primera vez. Pasó varios años en prisión, tiempo que aprovechó para escribir obras fundamentales, entre ellas el Memorial de los Mártires, donde dejó constancia de los cristianos perseguidos y ejecutados por no renegar de su fe. Su pluma se transformó en un arma espiritual, destinada a sostener la memoria y la identidad de una comunidad acosada.
Liberado en 851, fue nombrado obispo de Toledo, aunque nunca llegó a ejercer plenamente ese cargo. Su destino final se selló en 859, cuando fue detenido nuevamente por haber dado refugio a Santa Lucrecia, una joven de origen musulmán convertida al cristianismo. Ambos fueron llevados ante el juez y posteriormente ante el emir Muhammad I, quien intentó evitar su ejecución ofreciéndole el perdón.
La respuesta de Eulogio fue contundente y definitiva. Prefirió la muerte antes que renunciar a su fe, proclamando públicamente su adhesión a Cristo. Fue decapitado el 11 de marzo de 859, consumando así un martirio que lo convirtió en una de las figuras más emblemáticas del cristianismo hispánico medieval. Sus restos fueron trasladados a la Catedral de Oviedo en el año 884, donde aún hoy se conservan.
El testimonio de San Eulogio trasciende su tiempo: no solo representa la fe llevada hasta las últimas consecuencias, sino también el conflicto entre poder, religión y conciencia individual. Su historia invita a reflexionar sobre la libertad religiosa, la identidad cultural y el precio de las convicciones profundas.
Santoral completo del viernes 9 de enero de 2026
En esta jornada, la Iglesia también recuerda a:
San Eulogio
San Marcelino de Ancona
San Adriano de Canterbury
San Felano
San Eustracio Taumaturgo
San Honorato de Buzançais
Beata Julia de la Rena
Beato Antonio Fatati
Beata María Teresa de Jesús (Alexia) Le Clerc
Santas mártires Ágata Yi y Teresa Kim
Beatos José Pawlowski y Casimiro Grelewski
El santoral católico reúne a miles de hombres y mujeres que, a lo largo de los siglos, fueron reconocidos por la Iglesia por la ejemplaridad de su vida cristiana. El Martirologio Romano organiza estas conmemoraciones a lo largo del calendario litúrgico, recordando que la santidad adopta múltiples formas: el martirio, la enseñanza, la caridad, la oración silenciosa o el servicio cotidiano.
Mientras que la canonización reconoce oficialmente a un santo, la beatificación constituye una etapa previa, que destaca virtudes heroicas o el testimonio de fe en circunstancias extremas. Cada nombre del santoral es, en definitiva, una historia de compromiso, esperanza y trascendencia, que sigue dialogando con el presente.

