Falsa denuncia
No tenía pruebas: el Gobierno va por Pagano por operar a Demian Reidel

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El físico dejó el Gobierno tras denuncias por gastos. Marcela Pagano ahora enfrenta la contraofensiva oficial.
El viejo truco de sumar gastos y direccionarlos fueron el final para la gestión de Demian Reidel en el Gobierno. “Cerca de ochenta tarjetas de crédito de distintas épocas, viajes y personas se juntaron para decir que Demian gastaba, algo que se sabía que era falso y más de un tipo que era austero y técnico”, un hombre que trabaja con los hermanos Milei describió a este medio la forma en que se logró enchastrar la figura del ex jefe de asesores. Lo lograron, pero después no hubo datos, y ahora viene la contraofensiva.
Marcela Pagano atraviesa días complicados. El Gobierno comprobó que trabaja abiertamente con el kirchnerismo y parte de los servicios de inteligencia para intentar horadar el plan de Gobierno. El circuito es siempre el mismo, los mismos periodistas, los mismos canales, la falsa denuncia, generar barro y buscar una renuncia para marcar agenda. Ahora se le viene la noche a la diputada que deberá explicar su nivel de vida tras lograr dejar su infancia del Conurbano austero para vivir en mansiones y comprar una casa en Nordelta por más de un millón de dólares.
Demian Reidel esperó que baje la espuma. Fueron meses intensos de leer en medios y redes que su nombre era ensuciado, puesto en duda incluso su idoneidad. El físico que se formó en el Instituto Balseiro, en Harvard y la universidad de Chicago esperó, se fue del Gobierno tras una intensa operación de desgaste orquestada a la perfección y ahora es su turno. Las charlas con Karina Milei, la confianza de ambos y la posibilidad de exponer una forma de operar y ensuciar que involucran a Marcela Pagano, su marido Franco Bindi y su satélites dentro y fuera del Gobierno. No hay pruebas, la diputada no sumó datos y su situación se complica.
Reidel goza de la confianza de los hermanos Milei y prefirió volver al sector privado, ahí donde hizo su carrera hasta llegado el gobierno liberal. A través de un escrito de ampliación de manifestaciones en la causa CFP N° 2339/2026, el ex jefe del Consejo de Asesores económicos, sacó un arsenal de pruebas definitivas y dejó al descubierto una realidad incómoda: la diputada Marcela Pagano continúa sin presentar un solo documento que sostenga sus acusaciones y quedó acorralada en un laberinto de despecho político.
El fenómeno dejó de ser una escaramuza de pasillo para convertirse en una demolición quirúrgica donde el Gobierno y el propio Reidel pasaron de la defensa al ataque, dispuestos a ir por todo contra la legisladora rebelde. El impacto de la última presentación se basó en la orfandad probatoria de la denunciante. Mientras Pagano agitó fantasmas mediáticos sobre presuntos delitos de enriquecimiento ilícito, sobreprecios y cohecho en la sociedad estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A., los expedientes reales pulverizaron el relato renglón por renglón.
La diputada no aportó facturas, ni contratos, ni transferencias que validaran la sospecha; en su lugar, la defensa de Reidel arrastró al abismo la denuncia al demostrar con el frío rigor contable que las operaciones objetadas fueron meros fantasmas burocráticos que jamás se perfeccionaron, haciendo jurídicamente imposible la existencia de un perjuicio fiscal.
Billetera mata sospecha: El truco de los u$s 770.000
La justificación de los fondos personales del asesor presidencial aportó la dosis más letal de claridad al expediente judicial, sepultando cualquier fantasía de lavado. Reidel acompañó tres convenios de cesión onerosa de participación en el Fideicomiso Uruguay 6060 - San Isidro, fechados el 15 de diciembre de 2025, por un monto total de 770.000 dólares. Con ese dinero de origen privado, blanco y preexistente, el funcionario canceló sus pasivos en el Banco Macro el 18 de diciembre de ese mismo año, casi cinco meses antes de que se radicara la denuncia en mayo de 2026. Win win para el asesor que, con los recibos sobre la mesa, transformó la sospecha de cohecho en una explicación básica de administración de finanzas personales.
Mientras Pagano estiró los plazos sin exhibir una sola planilla firmada, la contraofensiva oficial exigió citar a todo el conjunto de proveedores de la firma estatal para que declaren si existió algún pedido indebido de dinero, una jugada que terminará de vaciar el legajo.
En el caso de la migración del sistema SAP/HANA, el escrito probó que el trámite consistió en un análisis preliminar de factibilidad heredado de la gestión anterior y que la solicitud de pedido se eliminó en enero de 2026 para no comprometer partidas. No existió pliego definitivo, ni contrato, ni erogación de fondos públicos. Respecto al servicio de limpieza de Nucleoeléctrica —donde Pagano denunció sobreprecios por 140%—, el informe técnico demostró que la oferta estuvo totalmente alineada, con menos del 1% de diferencia, respecto al Precio Testigo de la SIGEN. El procedimiento completo se revocó y se dejó sin efecto en febrero de 2026, sin que mediara contrato ni pago indemnizatorio alguno.
El freno a Consulper y el destino del cadalso
La acusación de un supuesto direccionamiento en la licitación de pintura epoxi hacia la firma Consulper S.A. también chocó de frente contra los registros del Boletín Oficial. Los documentos públicos demostraron que el oferente recomendado para la adjudicación fue CIMSA Servicios S.R.L., desarticulando cualquier sospecha de favoritismo o capitalismo de amigos. El buen vínculo de los equipos técnicos del gobierno con los mecanismos de control interno no pasó desapercibido; el proceso incorporó el sistema de doble sobre, matrices objetivas y la intervención permanente de la Sindicatura General de la Nación.
El armado judicial que tejió la mesa chica de la Casa Rosada miró con atención este desenlace. En los pasillos de los tribunales federales se interpretó la ampliación de Reidel como una jugada osada pero certera que sepultó de raíz la existencia de una asociación ilícita. Al no registrarse un delito, antecedente ni un circuito de retornos oscuros, las figuras de negociaciones incompatibles y abuso de autoridad se derrumbaron a ojos de la justicia y tendrá novedades en el muy corto plazo.
Con Pagano en una soledad política absoluta y sin papeles para mostrar, el oficialismo prepara el golpe de gracia: un inminente pedido de sobreseimiento que la dejará expuesta al velorio de su propia operación y al fleje de una contraescena por falsa denuncia. En el Gobierno más de uno se pregunta si Marcela Pagano trabajó este intento de ensuciar a Reidel en soledad o lo hizo con parte del fuego amigo. Si Karina Milei llega a corroborar que alguien de LLA fue quien ensució y operó para destruir a un funcionario de confianza de los hermanos Milei, se concluirá entonces que buscó indirectamente dañar al Gobierno y al Presidente, por lo que saldrá eyectado sin importar el calibre ni la injerencia que tenga.
