Mercados de carbono: qué son, por qué el Congreso los debate y por qué hay que tener cuidado

Máster en Energía
:format(webp):quality(60)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/09/mercados_de_carbono.webp)
El Senado aprobó una ley de créditos de carbono que abre oportunidades para Vaca Muerta.
Un "crédito de carbono" es, en términos simples, un certificado que dice que en algún lugar del mundo se evitó emitir una tonelada de CO₂. Ese certificado se puede comprar y vender: una empresa o un país que contamina lo compra para "compensar" sus propias emisiones. El Senado argentino está debatiendo una ley para que Argentina participe de ese mercado a nivel internacional, en el marco de lo que el Acuerdo de París llama "Artículo 6".
El problema de fondo: es más fácil decirlo que demostrarlo
Para que un crédito de carbono sea real, tiene que poder probarse que la reducción de emisiones realmente ocurrió, que no hubiera ocurrido igual sin el proyecto, que el problema no se trasladó a otro lugar y que la mejora va a durar en el tiempo. Cumplir con esas cuatro condiciones simultáneamente es enormemente difícil — especialmente cuando los proyectos involucran bosques, suelos o selvas, que es exactamente lo que más se está proponiendo en Argentina.
3. El negocio tienta, pero los riesgos son enormes
Hay una fuerte presión de empresas, consultoras internacionales y sectores económicos locales para entrar en este mercado, atraídos por la posibilidad de monetizar los bosques y recursos naturales del país. El riesgo es que si los controles fallan, lo que se vende es "humo": certificados que no representan ninguna reducción real de emisiones, pero que permiten a quien los compra seguir contaminando como si hubiera "compensado".
Argentina tiene un problema adicional que pocos mencionan
En el sistema anterior (el Protocolo de Kioto), los países en desarrollo no tenían metas de reducción de emisiones propias. Ahora sí las tienen. Eso significa que si Argentina vende créditos de carbono al exterior, esas toneladas "ahorradas" ya no pueden contarse como logro propio: el país las cede y tiene que registrarlas como emisiones adicionales en su inventario. Vender créditos, en este contexto, puede perjudicar el cumplimiento de los propios compromisos climáticos del país.
La advertencia sobre la NDC argentina
La meta climática que el gobierno argentino presentó ante las Naciones Unidas (llamada NDC) tiene poca ambición — se propone reducir menos de lo que podría. Villalonga señala que eso no es casualidad: una meta laxa genera "créditos sobrantes" que se pueden vender. En otras palabras, algunos estarían inflando la meta para tener más para comercializar, no para reducir emisiones de verdad.
* El autor es asesor de energía y cambio climático del Círculo de Políticas Ambientales.
