Panorama político
Macri volvió y despejó dudas: es con el PRO o contra el PRO

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El líder del PRO llamó a militar y volver. El factor Ritondo y el sueño del candidato propio en el país.
Fue un encuentro de amigos, se llenó de viejos colaboradores de la vieja guardia que se metió en política cuando el país todavía intentaba cicatrizar la caída de Fernando De la Rúa y los muertos por represión. Ahí Mauricio Macri sembró una semilla que partió primero la historia de la Capital Federal, y después vivió la experiencia de ganar la Provincia al Peronismo y el país a Daniel Scioli y Carlos Zanini en nombre de Cristina Kirchner en 2015. El PRO se reunió, se recordó, intentó recuperar la mística y prometió trabajar para que Argentina mejore más allá de La Libertad Avanza.
Dato alentador: los cuadros políticos que parieron al PRO y encarnaron la primera camada de legisladores y funcionarios de Mauricio Macri, estuvieron recordando los tiempos del nacimiento del método y la etapabilización de la política. Son esos que pusieron la cara durante la etapa embrionaria amarilla, la llamada “resistencia" que llegó temprano al lugar. Una señal que despejó dudas: hay dirigentes que pusieron el hombro y postergaron su vida profesional y económica para meterse en política, que fueron al acto y volvieron a hablar en voz baja. Quieren volver y ver al PRO gobernando.
Llegaron de todo el país buscando una definición, que no estuvo, pero que generó interpretaciones variopintas y algunas conclusiones básicas: Mauricio Macri cree que el año que viene van a ser protagonistas, que no van a acompañar todo lo que diga el Gobierno si sienten que el destrato es constante, y que las leyes que consideren buenas para el país, las acompañarán. Solo esas.
Mauricio Macri es el único dirigente que se ufana del culto a la personalidad. No podía caminar, mujeres, hombres, adolescentes, jubilados, se suspende la charla y el clima cambia cuando pasa Macri de un lado al otro. Estaba exultante, no así la militancia que sigue siendo muy fuerte en los mayores de 50, pero que tiene una hemorragia violeta notable en los centennials cristalinos que ven en los hermanos Milei el futuro.
Si Javier Milei quiere ser reelegido en quince meses, no va a ser sin el PRO, será con el PRO o a pesar de tener al PRO en contra, primera conclusión. Quedó claro el sentimiento y el discurso del líder Macri plasmó esa necesidad de reconocimiento por parte de los violetas a los amarillos. Hoy todo es destrato, esencialmente desde los guapos del teclado que a traves de las redes sociales descalifican al PRO de lunes a lunes con la aprobación explicita de Santiago Caputo.
El PRO cree que no hay 2027 sin ellos para la Libertad Avanza, y es un razonamiento con asidero. El 2023 exigió que Patricia Bullrich y Luis Petri pidieran el voto desde dentro del Gabinete para ganar el balotaje a Sergio Massa. Esta vez no habrá metáfora que valga, si LLA no incluye con reconocimientos y valoración al PRO, tendrán que buscar votos en el Peronismo independiente o el kirchnerismo para ganar la elección presidencial. Todo un desafío.
Macri no habla de nombres, pero sobrevuela una idea: no son muchos los que enamoran, menos los que generan admiración, y casi nadie con conocimiento nacional para una potencial candidatura presidencial. Caminando alegre pasó Guillermo Dietrich, ex ministro de Transporte y rechazador serial de ofrecimientos de cargos y listas por concentrarse en reconstruir el PRO desde el interior y mentorear nuevos dirigentes. Mauricio Macri quiere que sea candidato a jefe de Gobierno o a Presidente.
Guillermo Dietrich tiene alto conocimiento nacional por su obsesión con las rutas durante su gestión nacional, donde cultivó aparte buena relación con dirigentes de distintos signos políticos, con dirigentes que no coinciden con él, pero que trabajaron juntos en proyectos de aeropuertos y rutas. Algo que en el mundo violeta se desconoce.
El acto estuvo cargado de indirectas, pero no hubo un concepto claro, el discurso de Mauricio Macri fue inspirador en términos de sostener la mística amarilla, pero no de alto contenido político. Allí estuvo a su lado Cristian Ritondo, hoy jugando abiertamente para que Javier Milei reelija y Diego Santilli sea gobernador, algo que ni Javier Milei, ni Karina Milei, ni las Fuerzas del Cielo, ni Sebastián Pareja quieren. Los sueños, sueños son.
El PRO dejó interrogantes: Jorge Macri trabaja abiertamente para reelegir, pero esencialmente su equipo y el PRO nacional no quieren que juegue. Hay nombres en danza, Clara Muzzio construye un perfil propio, el Grupo Llao Llao de empresarios pretende un candidato propio y ya hay un nombre en danza. El PRO entonces deberá buscar que Jorge Macri permita una interna partidaria, o arriesgarse a verse perder en el distrito que los vio nace y donde se tejió la construcción de sentido que les permitió dejar los escritorios de sus empresas para gobernar la Argentina.
