La grieta Kicillof - CFK allana el camino a un candidato del interior

:format(webp):quality(60)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/08/partida.webp)
Peronismo, massismo y La Cámpora buscan candidato. EL batacazo De Santiago del Estero y CFK contra Axel.
“No es posible, está todo roto y empeorando”. Sergio Massa definió así el vínculo entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof, es ese escenario que sueña Santiago Caputo y que permite pensar en ocho o doce años de “mileísmo” gobernando Argentina. Massa cree que puede ser él mismo si no hay consenso interno, y que puede ganar a pesar de sus aunados 65% de imagen positiva que acarrea en sus espaldas por haberse tirado arriba de esa olvidable granada de industria cristinista que fue el Frente de Todos. Ahora hay una confirmación: la oposición tiene cuatro meses para encontrar dos nombres que puedan debatir a nivel país la mejor opción para derrotar a Milei, o será sólo cuestión de esperar su reelección.
Un candidato de estridencia anti Milei no existe hoy. Tampoco un gobernador de fuste y peso propio, más allá de Ricardo Quintela y sus diatribas que incluyen la expropiación de la propiedad privada, algo antiguo en los ochenta. Quintela no sólo gobierna el 0.8 del padrón, sino que el apellido Menem mide más que él en La Rioja y su economía local es un desastre. Ni los papeles de colores que imprimió, los Chachos, le permitieron evitar el atraso de sueldos y un desfalco acompañado de denuncias por corrupción. No es una opción ni es respetado por la mesa chica del poder opositor.
Nadie sabe cómo construir sentido común para una narrativa que permita soñar con entrar en un balotaje. EL descontento con el Gobierno nacional existe. La morosidad no conoce el techo y empeora en las billeteras virtuales, y Agustín Salvia del Observatorio de la UCA asegura que hay hoy 1.300.000 pobres nuevos, a contramano de los números oficiales del INDEC. A su vez cree que el desempleo crece sin pausa y que hay “ficción metodológica ” en el oficialismo, es decir, que volvieron los dibujos para ganar tiempo. La clase media empieza a dudar de todo.
:format(webp):quality(60)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/08/pobreza.webp)
Si así fuera y las zonas de los distintos Conurbanos estuvieran al borde del desastre como explican opositores en privado, entonces un discurso de volver a poner un Estado que acompaña a la sociedad desde la prolijidad del equilibrio fiscal y sin caer en cooperativas de planes inexplicables podría tener pregnancia en esa clase media aturdida por un cambio que no se percibe pero que duele y cuesta digerir. Ahora bien, qué dirigente con trayectoria y futuro puede sentarse a disputar un modelo de país serio con un plan de desarrollo no populista, coherente y de unidad nacional para terminar la grieta, no se sabe.
Semanas atrás, la ola violeta se vio aturdida en el norte, más precisamente en Santiago del Estero. Karina Milei tenía dialogo directo con dirigentes violetas que prometían una hazaña en la capital de Santiago del Estero y La Banda. No sólo no hubo batacazo, Gerardo Zamora mejoró su desempeño, gano las 26 localidades y convocó a la oposición a cerrar la grieta. El Gobierno prendió una luz roja que tenía apagada: hay un opositor con equilibrio fiscal, gestión, vínculo con el Vaticano y el círculo rojo que arrasó en las urnas y está por fuera de la grieta opositora.
Sergio Massa y Cristina Kirchner creen ahora que es Zamora uno de los nombres que pueden sentarse a analizar los pasos venideros. Si su instalación nacional comienza antes de octubre, tendrá los ocho meses necesarios para hacer que su nombre sea parte del ecosistema y la conversación continua necesaria para jugar. El “Camino de Santiago” empieza tal vez antes de lo imaginado.
:format(webp):quality(60)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/08/arrasa.webp)
Axel Kicillof cree que puede ser Presidente. Carlos Bianco intenta hasta ahora sin éxito seducir empresarios y cámaras sectoriales. Hasta el encuentro de la Feria Internacional de Turismo se queda sin Buenos Aires este año. Kicillof no pudo financiar la promoción turística y se bajaron este año. Soledad Martínez, su representante de Turismo, dijo la semana pasada en un encuentro sectorial: “sería irresponsable pensar en gastar el presupuesto de casi 1.000.000.000 de pesos para ser parte de la feria”. Tal vez los 10.000 penes de madera adquiridos por su gestión para la ESI fueron demasiados y el costo de oportunidad lo perjudicó. Son decisiones. A más penes, menos viajes.
Kicillof cree que Cristina desembocará muy a su pesar en él. La respuesta despeja dudas. “Le vamos a hacer listas internas hasta en la sociedad de Fomento de Miramar”, dicen en el espacio de Máximo Kirchner, ahí donde la ex juventud convive con el despoder y el internismo generó una hemorragia fuerte como la de Andrés Larroque. Con casi piñas de por medio, La Cámpora dejó en claro que buscará como prioridad evitar que Axel sea candidato, y en segundo orden un candidato con un programa estatista que colisione con la mirada libertaria.
Sergio Massa lo ve a Kicillof como un pendenciero con agenda de puntero, sin mirada nacional ni integración a las mesas de instalación que requiere un ciudadano que aspire a suceder a Milei. Ni AEA, ni UIA, CAME, menos que menos Estados Unidos ven en el gobernador un actor de relieve. Y le falta la estocada final que busca darle Diego Santilli para que termine su gestión entre cheques rebotados y tensión en las calles del populoso y postergado nudo que es el Conurbano.
:format(webp):quality(60)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/08/helado_caliente.webp)
Sergio Uñac hizo ring raje y sólo el empresario camporista Tomás Rebor atendió su puerta. Dos entrevistas y se esfumó el candidato de San Juan, quien pretende sentarse en esa mesa donde se debaten y se miden las cualidades de cada uno. Joven, con gestión probada pero con un desconocimiento nacional que supera el 90%, buscará Uñac su opción. Es equidistante de Cristina Kirchner aunque quienes lo conocen plantean que su sintonía con la ex presidente es más frecuente que la que se conoce. Busca un Peronismo renovado con Cristina vigente, es decir, un helado hirviendo.
Así entonces, el Presidente y su equipo atraviesan días de tranquilidad. Creen que la reelección es un hecho, que hay liberalismo para rato y que el populismo será una opción menor, marginal y esencialmente bonaerense. Siempre que el candidato sea populista, el desafío será vencer a quien inspire ideas de inclusión al mundo, disciplina fiscal y federalismo, pero sin gritar.
:format(webp):quality(60)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/08/ring_raje.webp)
