Panorama mixto
La economía creció en enero con fuerte impulso de la minería
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Los datos reflejan una dinámica irregular con crecimiento moderado y contrastes marcados.
El comienzo de 2026 dejó una postal económica marcada por contrastes. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el nivel de actividad registró en enero un incremento del 1,9% en comparación interanual, acompañado por una suba del 0,4% respecto al mes previo en términos desestacionalizados.
Este desempeño, si bien positivo, expone una estructura desigual en la evolución de los distintos sectores, donde algunas actividades mostraron un dinamismo notable mientras otras continuaron en terreno negativo.
En la comparación con enero del año anterior, 10 de los sectores que integran el estimador mensual evidenciaron mejoras, consolidando una base de crecimiento que se apoyó principalmente en actividades vinculadas a los recursos naturales. En particular, el rubro de agricultura, ganadería, caza y silvicultura fue uno de los pilares del avance, con un aumento del 25,1% interanual, posicionándose como el principal motor del período.
A este desempeño se sumó la explotación de minas y canteras, que registró una expansión del 9,6%, consolidando el rol de la minería dentro de la matriz productiva reciente. La combinación de ambos sectores explicó 1,7 puntos porcentuales del crecimiento total, evidenciando su peso específico en la recuperación de la actividad.
Otro de los datos destacados fue el fuerte salto en la pesca, que experimentó un crecimiento del 50,8% interanual, convirtiéndose en el sector con mayor variación relativa dentro del conjunto analizado. Aunque su impacto en el total es menor en comparación con el agro o la minería, su desempeño refuerza la idea de un impulso concentrado en actividades primarias.
También se observaron mejoras en otros segmentos. La intermediación financiera avanzó un 7,7%, mientras que la construcción mostró una leve recuperación del 0,5%, aportando señales de cierta reactivación en áreas vinculadas al crédito y la obra.
Sin embargo, el panorama no fue homogéneo. Cinco sectores registraron caídas en la comparación interanual, lo que limita el alcance del crecimiento general. Entre ellos, el comercio mayorista y minorista —incluyendo reparaciones— tuvo una contracción del 3,2%, reflejando un consumo aún debilitado.
A esto se sumó la industria manufacturera, que retrocedió un 2,6%, confirmando las dificultades persistentes en el entramado industrial. En la misma línea, el sector de electricidad, gas y agua cayó un 3,0%, mientras que la administración pública y defensa, junto con los planes de seguridad social, registraron una baja del 1,6%.
En conjunto, estas actividades restaron 0,9 puntos porcentuales al resultado interanual, lo que evidencia que el crecimiento no logra extenderse de manera uniforme a toda la economía.
El desempeño de enero se produce luego de un cierre de 2025 que había mostrado señales más robustas. En diciembre, el indicador había registrado un aumento del 3,3% interanual, acompañado por una suba del 1,8% mensual en la medición desestacionalizada y un leve avance del 0,2% en la tendencia-ciclo respecto a noviembre.
Este contraste sugiere una desaceleración en el ritmo de expansión al inicio del nuevo año, aunque todavía dentro de una trayectoria positiva.
En síntesis, los datos de enero reflejan una economía que avanza, pero lo hace de manera fragmentada, con un fuerte protagonismo de los sectores primarios frente a la debilidad del consumo y la industria. El desafío hacia adelante será lograr que ese crecimiento se extienda a más actividades, generando un proceso más equilibrado y sostenido.

