Análisis
Qué indica la demanda de energía sobre la situación de la industria

Investigador Consulto de la CNEA
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Caída en actividades relacionadas con la rama industrial especialmente en la producción de bienes.
La demanda total de energía eléctrica de nuestro país tuvo en el mes de febrero una disminución del 8,9 % respecto al mismo mes del año 2025 con temperaturas en este mes algo inferiores (0,8° Centígrados) respecto a las del mismo mes del año pasado.
Pero, la demanda de energía eléctrica de los grandes usuarios (sobre la que tiene muy poca influencia la temperatura), tuvo una disminución del 7 % (sin incluir a Aluar), respecto de febrero del año pasado.
La demanda de energía eléctrica del sector industrial tuvo también una fuerte caída del 6,9 %. Esto último es un indicador confiable de que no ha comenzado la recuperación de la actividad industrial ni del empleo en nuestro país.
Hay una relación directa entre la demanda de Grandes Usuarios del MEM (GU) registrada por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. (CAMMESA) y el Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI manufacturero). Este último incluye el relevamiento de todas las actividades económicas que conforman el sector de la industria manufacturera, con cobertura para el total del país.
El IPI mide la evolución del sector con periodicidad mensual y se calcula a partir de las variables de producción, ventas, utilización de insumos, consumo aparente (todo en unidades físicas), cantidad de horas trabajadas del personal afectado al proceso productivo y ventas a precios corrientes deflactadas
Por lo tanto, el comportamiento de la demanda de grandes usuarios nos indica la situación real de la industria en nuestro país.
Debemos tener en cuenta que la disminución de la producción industrial no necesariamente refleja una crisis estructural de las empresas sino la perdida sostenida de la capacidad de consumo de la población que, a su vez, arrastra a la industria.
Es en la gente, no en las empresas, donde comienza la crisis, aunque a veces suceda a la inversa.
Este mes las industrias han tenido una fuerte disminución de su demanda de electricidad y también, disminuyo aun en mayor magnitud la demanda de la rama de Alimentación, Comercio y Servicios lo que indica que la crisis ya llego a la calle.
Es importante aclarar que en el caso de la demanda de electricidad de los GU y de la industria se suele excluir a la demanda de la industria Aluar porque el valor de demanda de esta Empresa que registra CAMMESA es solo lo que adquieren en el Mercado Eléctrico Mayorista y este valor, aunque es muy importante, no depende solo de su actividad, sino de su generación propia.
A continuación, se puede apreciar la evolución de la demanda de energía eléctrica del conjunto de los grandes usuarios de febrero de este año respecto del mismo mes del año anterior.
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Fuente de los datos: Informes de Demanda de grandes Usuarios del MEM de CAMMESA de febrero del 2026
Conclusiones
Se observa que, en el mes de febrero del año 2026, la demanda de electricidad de los GU (sin incluir a Aluar), presentó una disminución del 7 % respecto al mismo mes del año 2025.
Si bien se ve una caída en la mayoría de las actividades, se destacan principalmente la caída de la demanda eléctrica en aquellas actividades relacionadas con la rama industrial especialmente en la producción de bienes como las relacionadas a la, “industria textil” (-29,3 %), la gran siderurgia (-18,2 %), “de la construcción” (-10,9 %) y la automotriz (-10%).
Esta disminución de la demanda eléctrica en los distintos sectores de nuestra actividad industrial es un reflejo de una mayor caída en el nivel de actividad de estos sectores y que, aunque con algún retraso, también en el nivel de empleo y en la calidad de vida de los ciudadanos de nuestro país.
Especialmente en aquellos sectores más vulnerables, dado que este deterioro profundiza su vulnerabilidad, por lo que requieren de políticas sectoriales que apuntalen su desarrollo.
Debemos destacar que la disminución de la producción no necesariamente refleja una crisis estructural en las empresas, aunque esta crisis exista, sino que indica: la perdida sostenida de la capacidad de consumo de la población y que esta a su vez arrastra a la industria.
*Francisco Carlos Rey es Investigador consulto y ex vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica
