Vaca Muerta
Histórico: dos barcos cargaron petróleo en paralelo rumbo a EE.UU.
:format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/vaca_muerta.jpeg)
Dos embarcaciones operaron en paralelo y marcaron un hito logístico en el sistema portuario.
En un contexto de expansión sostenida del sector energético argentino, una operación reciente marcó un punto de inflexión en la logística de exportación de hidrocarburos. En la terminal marítima de Puerto Rosales se concretó una maniobra inédita: dos buques de gran porte realizaron tareas de carga de manera simultánea, reflejando tanto el crecimiento productivo como la necesidad de optimizar la infraestructura disponible.
La escena no fue menor. Mientras uno de los buques completaba su operación en una de las posiciones de amarre, el otro hacía lo propio en paralelo, lo que permitió reducir tiempos y mejorar la eficiencia general del sistema. Este tipo de sincronización operativa evidencia un salto cualitativo en la capacidad logística, en línea con la evolución que viene mostrando la producción de petróleo no convencional en el país.
Las embarcaciones involucradas fueron el TP Promise y el Monique Glory, que trabajaron en simultáneo en las posiciones OTA 1 y OTA 2 de la terminal. El primero, de bandera noruega, cargó alrededor de 100.000 toneladas de crudo, mientras que el segundo, registrado en Bahamas, alcanzó una cifra cercana a las 90.000 toneladas. En conjunto, ambas operaciones consolidan un volumen significativo que reafirma la escala que está alcanzando la actividad exportadora.
El destino de estos cargamentos no es casual. Estados Unidos continúa siendo el principal receptor del petróleo no convencional argentino. De hecho, aproximadamente tres cuartas partes de los envíos que parten desde esta terminal tienen como destino ese mercado. Esta tendencia sostenida demuestra la inserción creciente del crudo local en circuitos internacionales altamente competitivos.
Actualmente, Puerto Rosales canaliza cerca de 380.000 toneladas de petróleo tipo Medanito, equivalentes a unos 3 millones de barriles. Este tipo de crudo, proveniente de la Cuenca Neuquina, se caracteriza por su baja viscosidad y alta calidad, condiciones que lo hacen especialmente atractivo en el mercado global. La consistencia en la calidad del producto se ha convertido en un factor clave para sostener la demanda externa.
El impacto de poder operar dos buques al mismo tiempo va más allá de una simple mejora técnica. Implica una reducción considerable en los tiempos de espera, una mayor rotación de embarcaciones y, en definitiva, un incremento en la capacidad exportadora. Este avance resulta fundamental en un escenario donde la producción crece a ritmo acelerado y exige respuestas logísticas acordes.
En paralelo a estas mejoras operativas, la empresa encargada de la terminal avanza con un proyecto de ampliación que busca reforzar aún más la infraestructura existente. Se trata de la iniciativa conocida como Rosa Negra, que contempla la construcción de una tercera posición de amarre. La incorporación de este nuevo punto permitirá aumentar significativamente la capacidad del puerto, sumándose a las dos fases que ya están en funcionamiento.
El objetivo de esta expansión es claro: acompañar el crecimiento del flujo exportador y evitar cuellos de botella que puedan limitar el desarrollo del sector. La inversión en infraestructura aparece así como un elemento indispensable para sostener el ritmo de crecimiento actual.
En definitiva, la operación simultánea de estos dos buques no solo representa un hecho puntual, sino también un indicador del momento que atraviesa la industria energética argentina. La combinación de mayor producción, demanda internacional sostenida y mejoras logísticas configura un escenario de oportunidades, donde cada avance en infraestructura se traduce en mayor competitividad y proyección global.

