Felix Loustau, un wing que dejó su huella
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integrante de "La Máquina", “Chaplín” se destacó por su velocidad, habilidad y despliegue sobre la banda izquierda.
Félix Loustau ocupa un lugar destacado entre los grandes ídolos del Club Atlético River Plate. Integrante de ""La Máquina" y protagonista de ocho campeonatos de liga, el extremo izquierdo dejó una huella profunda por su velocidad, habilidad y capacidad para participar en el juego colectivo. Sus apodos, “Chaplín” y “Pistola”, acompañaron una trayectoria que atravesó distintas generaciones del equipo millonario.
Nacido en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, el 25 de diciembre de 1922, comenzó jugando como defensor lateral. Sin embargo, fue en el ataque donde encontró el espacio para desarrollar sus principales virtudes. Su facilidad para desbordar, sus cambios de ritmo y sus particulares movimientos al gambetear lo convirtieron en un futbolista difícil de contener.
El sobrenombre “Chaplín” surgió por su constitución física y por los gestos que recordaban al célebre actor Charles Chaplin. Detrás de aquella imagen singular había un jugador de despliegue, capaz de recorrer la banda izquierda y aportar tanto en la elaboración ofensiva como en la recuperación de la pelota.
Su debut en el primer equipo de River se produjo el 28 de junio de 1942, en una victoria por 1 a 0 frente a Platense. El entrenador Renato Cesarini lo ubicó como wing izquierdo, en reemplazo de Aristóbulo Deambrossi. Ese partido marcó el comienzo de una extensa relación con la camiseta de la banda roja.
Loustau se incorporó a la legendaria delantera de “La Máquina”, junto con Juan Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera y Ángel Labruna. Aquella formación quedó grabada en la memoria del fútbol argentino por la calidad de sus integrantes y por una propuesta basada en la asociación, la movilidad y el entendimiento entre sus atacantes.
Durante sus primeros años conquistó los campeonatos de 1942 y 1945. Posteriormente, sumó el título de 1947 como integrante de "La Eléctrica", otra de las delanteras más recordadas por los hinchas riverplatenses. Su continuidad permitió que también participara de La Maquinita, el equipo que sostuvo el protagonismo del club durante la década siguiente.
En los años cincuenta, Loustau ganó los campeonatos de 1952 y 1953. Luego fue parte del tricampeonato de 1955, 1956 y 1957, una conquista que coronó su recorrido en River. A esos ocho títulos de liga se agregaron copas nacionales y rioplatenses, lo cual fue un reflejo de una etapa fructífera para la institución.
Su ciclo riverplatense terminó en 1957, con un registro de 365 partidos y 101 goles. Entre esos tantos se destacaron seis frente a Boca Juniors. Precisamente, su despedida de River estuvo vinculada al clásico rival, en un encuentro como visitante que finalizó empatado por 2 a 2.
Félix Loustau falleció en Avellaneda el 5 de enero de 2003. Su legado permanece asociado a las grandes delanteras del club y a una interpretación del puesto de wing que combinaba talento y compromiso colectivo. Para los hinchas, su nombre resume una época de triunfos y fútbol memorable. “Chaplín”, “Pistola” o simplemente Loustau: un protagonista fundamental de la historia de River y uno de los extremos izquierdos más recordados del fútbol argentino.

