Rincón millonario
Enzo Pérez, el tipo que entendió qué es River
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Amado y criado en River. Historia del gigante que rechazó propuestas para quedarse en el club de sus amores.
Enzo Nicolás Pérez nació el 22 de febrero de 1986. Pero en River no hace falta el nombre completo. Es Enzo Pérez. El cinco que marcó una etapa fuerte del club y que quedó ligado para siempre a una de las noches más grandes del fútbol argentino.
Llegó al Club Atlético River Plate el 29 de junio de 2017. River pagó cerca de tres millones de euros. No vino de paso. Vino porque quería jugar ahí. Rechazó otras ofertas para cumplir ese objetivo. Al principio le costó. No arrancó como figura. Tuvo que adaptarse al ritmo y a la exigencia. Pero con el tiempo se ganó el puesto y se volvió clave en el equipo de Marcelo Gallardo.
El punto más alto fue en 2018. Enzo fue parte central del equipo que ganó la Copa Libertadores 2018 frente a Boca Juniors. Esa final no fue un partido más. Fue el cruce que partió la historia en dos. Desde ese día, su nombre quedó en el recuerdo del hincha. Con Gallardo también ganó dos Copas Argentinas, una Recopa Sudamericana y una Supercopa Argentina. En 2019 y 2020 fue elegido en el equipo ideal de América por el diario El País.
En 2021 tomó una decisión que dijo mucho de él. El Trabzonspor de Turquía le ofreció un contrato muy alto, imposible de igualar en plena pandemia. Enzo dijo que no. Se quedó en River. Prefirió seguir en el club antes que irse por más plata.
Ese mismo año tuvo un error fuerte contra San Lorenzo que terminó en gol y derrota. Recibió críticas y cargadas. No se escondió. Siguió jugando y dando la cara.
Poco después vivió una noche que ya es parte de la historia del club. En un partido de Copa Libertadores ante Independiente Santa Fe, River no tenía arqueros por un brote de COVID. Enzo estaba lesionado, con una molestia en el isquiotibial, pero igual se puso los guantes. Jugó al arco. River ganó 2-1. No hizo atajadas imposibles, pero cumplió. Se paró bajo los tres palos y defendió el resultado. La imagen dio la vuelta al continente. Hasta Ubaldo Matildo Fillol, ídolo histórico del club, habló de lo que significa ocupar ese arco.
Su relación con River viene de chico. Su padre lo llamó Enzo por Enzo Francescoli. No es un dato menor. La conexión es real y viene de familia.
Con la Selección Argentina jugó 23 partidos y metió un gol. Fue parte del plantel que llegó a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2014, donde Argentina perdió 1-0 contra Selección de Alemania. También jugó el Mundial de Rusia 2018 y fue titular en el partido ante Selección de Francia, que terminó 4-3 y dejó afuera a la Argentina. En las Eliminatorias rumbo a ese Mundial fue importante en el triunfo 3-1 ante Ecuador que aseguró la clasificación.
En enero de 2025 volvió a River. El rendimiento no fue el mejor y el contrato se terminó en noviembre. El final no fue brillante. Pero eso no cambia lo que ya había hecho.
Enzo Pérez no fue el más técnico ni el más rápido. Fue un jugador serio, fuerte de cabeza y firme en los momentos difíciles. En un club donde la presión es constante, eso pesa mucho. Por eso, cuando se habla de esa etapa de River, su nombre aparece sin discusión. Porque entendió algo básico: en River no alcanza con jugar bien. Hay que competir siempre.

