Energía y minería impulsan divisas récord en 2026
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Una proyección de la Bolsa de Rosario estima ingresos por US$ 57.168 millones.
La energía y la minería están cambiando el calendario de ingreso de dólares a Argentina. Una proyección de la Bolsa de Comercio de Rosario estima que esos dos sectores, junto con el agro, podrían aportar US$ 57.168 millones durante 2026 y superar el máximo histórico registrado en 2022.
El cálculo fue elaborado por los economistas Tomás Rodríguez Zurro, Guido D’Angelo y Julio Calzada y publicado en el Informativo Semanal de la entidad. La cifra prevista es superior a los US$ 56.722 millones de 2022 y a los US$ 50.381 millones liquidados durante 2025.
La novedad no está solamente en el monto. Por primera vez, la Bolsa de Comercio de Rosario integró en una misma estimación los flujos del agro, la minería y la energía para mostrar cómo está cambiando la estructura exportadora argentina.
Históricamente, la mayor parte de las divisas ingresaba durante el primer semestre por la comercialización de la cosecha gruesa. En la segunda mitad del año, ese flujo tendía a reducirse. La expansión de la producción minera y energética comienza a modificar ese comportamiento.
Para 2026, la entidad proyecta una liquidación de US$ 27.375 millones durante el primer semestre y de US$ 29.793 millones durante el segundo. De concretarse, la segunda mitad del año superaría a la primera y marcaría un récord para ese período.
La minería explica una parte creciente de ese cambio. En 2025, las exportaciones mineras alcanzaron US$ 6.075 millones y acumularon cinco años consecutivos de expansión. Para 2026, la Bolsa de Rosario estima que podrían superar los US$ 9.000 millones.
Con ese resultado, el sector pasaría de representar alrededor del 7% a más del 10% de las exportaciones argentinas. En términos simples, más de uno de cada diez dólares exportados podría provenir de la minería.
El crecimiento está impulsado por el oro, la plata y el litio, junto con la entrada en producción o expansión de proyectos en Jujuy, Salta, Catamarca y San Juan. El cobre todavía no realiza una contribución significativa porque los grandes proyectos continúan en etapas de desarrollo.
La energía también amplía su aporte a partir de mayores exportaciones de petróleo, gas y derivados. A diferencia del agro, su producción se distribuye a lo largo de todo el año y no depende de una cosecha concentrada en determinados meses.
Esa regularidad permite suavizar la estacionalidad de la oferta de divisas comerciales. Para el mercado cambiario, un flujo más parejo reduce la dependencia de los meses de cosecha y aporta ingresos durante períodos que antes eran más débiles.
El agro seguirá siendo el sector individual más importante. La Bolsa de Rosario proyecta una liquidación de US$ 34.897 millones durante 2026, aunque redujo su cálculo en aproximadamente US$ 1.200 millones frente a la estimación de mayo por la baja de algunos precios internacionales.
La diferencia es que ahora el agro ya no aparece solo. La minería y la energía comienzan a formar un segundo bloque exportador con capacidad para generar divisas de manera más constante.
Este cambio también tiene consecuencias para la infraestructura. Más exportaciones de petróleo requieren oleoductos, terminales y capacidad de almacenamiento. El crecimiento minero necesita rutas, líneas eléctricas, pasos fronterizos y sistemas logísticos capaces de transportar insumos y producción.
Además, la composición de las exportaciones puede seguir modificándose durante la próxima década. Si comienzan a producir los grandes proyectos de cobre y avanzan las iniciativas de gas natural licuado, la participación de minería y energía podría crecer significativamente.
La proyección de US$ 57.168 millones todavía depende de precios internacionales, niveles de producción, condiciones climáticas y ejecución de inversiones. No es un ingreso garantizado. Sin embargo, muestra una tendencia concreta: la estructura exportadora argentina se está diversificando.
Durante años, la disponibilidad de dólares estuvo condicionada casi exclusivamente por el ciclo agrícola. En 2026, energía y minería podrían ayudar a romper ese patrón y sostener un segundo semestre con ingresos superiores a los del primero.
El récord no sería únicamente cuantitativo. También marcaría un cambio en la forma en que Argentina genera y distribuye sus divisas a lo largo del año.

