Efemérides
El secreto de Yapeyú: ¿quién fue el padre de San Martín?

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La hipótesis que cuestiona el origen del prócer en un nuevo aniversario de su nacimiento.
El 25 de febrero de 1778 llegó al mundo José Francisco de San Martín y Matorras, la figura que se convertiría en uno de los pilares de las luchas por la independencia de América del Sur y en prócer máximo de nuestra historia. Se trata de una fecha clave celebrada cada año con actos oficiales y rememoraciones populares. Pero detrás del relato asentado en la memoria, existe una teoría controversial que pone en entredicho los orígenes biológicos del “Padre de la Patria”.
Esta hipótesis polémica, que ha circulado desde comienzos del siglo XXI, sostiene que San Martín no habría sido hijo biológico de Juan de San Martín y Gregoria Matorras, sino que su verdadero padre sería Diego de Alvear y Ponce de León, un militar español, y su madre una mujer indígena guaraní llamada Rosa Guarú. Según esta versión, el niño habría sido entregado a la familia San Martín para ser criado como suyo.
El planteo no es menor: si se comprobara, significaría reescribir aspectos esenciales de la narrativa sobre uno de los grandes símbolos de la identidad nacional. ¿Por qué surgiría esta teoría? La respuesta se encuentra en parte en un libro de principios de los 2000, El secreto de Yapeyú del historiador Hugo Chumbita, quien dedicó varias páginas a argumentar una filiación alternativa basada en fuentes orales y algunos testimonios familiares de la casa de Alvear.
Según Chumbita, la supuesta filiación se apoyaría en memorias de María Joaquina de Alvear y Sáenz de Quintanilla, quien habría descrito la tradición familiar de que su abuelo, Diego de Alvear, habría tenido un hijo con una indígena correntina. El niño, según esa narración, fue confiado a la familia San Martín y educado con los recursos de Alvear.
Pero la historia se complica al mirarla con ojos críticos. Los historiadores especializados han señalado varias debilidades documentales en esta teoría. Un punto central es que no existen documentos confiables que prueben la relación entre Diego de Alvear y Rosa Guarú, ni registros oficiales que respalden que San Martín fuera producto de esa unión. Los registros del nacimiento y bautismo de San Martín —que lo identifican como hijo de Juan de San Martín y Gregoria Matorras— no muestran inconsistencias ni huecos significativos que apunten a una supuesta filiación distinta.
Además, también se ha cuestionado la cronología propuesta por los defensores de la teoría. Investigaciones documentales sugieren que Diego de Alvear no se encontraba en la región de Yapeyú en la época en que San Martín habría nacido, lo que hace difícil sostener que pudo ser el padre biológico. Por ello, figuras del ámbito historiográfico sostienen que esta teoría, aunque fascinante para algunos, carece del rigor documental exigible para alterar la biografía establecida del prócer.
Desde la mirada oficial, la Academia Sanmartiniana y otros organismos especializados han rechazado categóricamente esta hipótesis, subrayando que no hay evidencias válidas que la sostengan. Se ha argumentado incluso que la única base para gran parte de estas afirmaciones es una tradición oral no verificada y textos cuya autenticidad es discutida.
Pese a ello, el debate sobre los orígenes de San Martín sigue atrayendo la atención del público, alimentando discusiones sobre identidad, mestizaje y memoria histórica. Algunos sectores sostienen que esta teoría simplemente explora la posibilidad de que el héroe haya tenido un pasado más diverso y mestizo, algo que resonaría con las realidades culturales de América Latina.
En definitiva, si bien la teoría de que San Martín era hijo de una india y de Alvear no cuenta con el respaldo de pruebas documentales sólidas, se mantiene como una narración alternativa que desafía a historiadores y lectores por igual a repensar la construcción de los grandes mitos nacionales. En cada aniversario del nacimiento del Padre de la Patria, estos debates emergen como recordatorio de que la historia, como disciplina, es siempre un campo dinámico de interpretación, documentación y, sí, también de controversias.
