El rol de la energía en nuevos procesos migratorios: "El sector da grandes niveles de empleo"

Periodista y locutor. Editor Energía 2050.
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Bellezas naturales, la búsqueda de otro estilo de vida y las oportunidades de trabajo: un combo que atrae en Río Negro.
Río Negro es la puerta de salida del gas y petróleo que se producen en Vaca Muerta y, además, es una provincia netamente turística. Cuando uno nombra marcas como Bariloche, El Bolsón, la producción de vinos y sidras, ballenas, Las Grutas, El Cóndor, Sierra Grande, la estepa patagónica, todo eso es Río Negro.
Es como un gran shopping donde uno puede encontrar fauna marina en el mar y los mejores atractivos de montaña de la Argentina, que comparten con Neuquén. Con toda esa variedad, además de ser “la casa” de uno de los sectores más pujantes hoy de la Argentina, Río Negro mostró sus bellezas, y oportunidades para invertir y hasta quedarse a vivir.
De todo esto conversó Newstad Energía 2050 con Leopoldo Tiberi, responsable de Comunicación de la Agencia de Turismo de Río Negro
—¿Qué lugares de Río Negro recomendarías especialmente para quienes todavía no conocen esa parte de la provincia?
Se pueden googlear Meseta de Somuncurá, Comallo, Pilcaniyeu, Ruta 23. Van a entender que se estaban perdiendo una parte increíble de la Argentina, que es muy simple de recorrer. Cuando uno viaja de Buenos Aires al sur, el error nuestro siempre es ir apurado, querer llegar a Bariloche o a algún lado.
Se puede disfrutar un viaje alucinante: Buenos Aires, las lagunas de Buenos Aires, Guaminí, toda la obra de Bajo General Roca al valle rionegrino, cruzando La Pampa por puentes, por las represas, y de ahí decidir ir al mar, de ahí a la montaña por la 23 y volver tranquilo.
—También mencionás una ruta muy particular para recorrer la costa. ¿Qué tiene de especial ese recorrido?
Hay una ruta muy puntual que hace Viedma-El Cóndor hasta San Antonio Oeste, donde están Las Grutas. Es la Ruta Escénica número 1, 200 kilómetros donde uno prácticamente, en algunos tramos, va por la playa, va por la arena. Vas conduciendo en arena, entre caracoles, entre montañas. Hay reservas de lobos marinos durante todo el año.
Hay que descubrir, hay que pensar los viajes como una experiencia completa, no como “voy a un lugar y vuelvo”, sino como que disfruto al ir, disfruto al volver y, si me gustó, me quedo.
—Se está dando, desde hace varios años y en varias provincias del país, el fenómeno de que la gente se está cansando de las grandes ciudades y se va a vivir. ¿Lo ven ustedes?
Sí. Bariloche básicamente toda su vida ha recibido un gran proceso de migración constante, porque la gente va, descubre, ve la calidad de vida, se queda y vuelve, o lo tiene imaginario: “Cuando tenga tantos años, me vengo a vivir acá”.
Lo mismo está ocurriendo en la costa atlántica y en el valle, donde además de todo eso hay trabajo y las condiciones de vida son muy buenas. La gente está buscando otras opciones para vivir feliz, para vivir contenta. Es un fenómeno no solo de Río Negro, sino, creo, de todo el interior.
Son todos aquellos que han querido buscar su futuro en grandes ciudades y, en un momento, hacen el balance: “¿Fue negocio irme? ¿Es negocio que yo, que soy de Junín, que soy de Azul, me vaya a vivir a Buenos Aires, cuando mi familia y mis amigos están del otro lado?”. Para buscar plata estoy todo el día trabajando y no tengo afectos. Eso se está dando en todo el país: ir a buscar una mejor calidad de vida o volver al lugar donde tenías tu calidad de vida.
—¿El sector energético está empujando en ese proceso?
El sector energético está dando mucho empleo, en niveles muy grandes. Mucha de la gente que va a trabajar, que está capacitada para ese trabajo, descubre lugares donde están asentados que son maravillosos.
Muchos empleados y trabajadores de todo lo que es petróleo y gas están alojados en las ciudades marítimas de Río Negro, en Playas Doradas, en Sierra Grande, en Las Grutas, y deciden quedarse a vivir ahí porque es alucinante vivir al lado del mar en esos lugares.
—¿Qué está priorizando hoy la gente a la hora de tomar esa decisión?
Son procesos migratorios, son procesos de cambio de consumo personales. Está cambiando todo muy rápido en materia de ese tipo de cosas: dónde vivo, qué priorizo, mi calidad de vida, mi trabajo y la calidad de vida de mi familia.
