Debate energético
El CEO de YPF: “La expropiación atrasó Vaca Muerta”
:format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/ypf.jpeg)
Horacio Marín analizó decisiones del pasado y defendió el modelo actual.
En un análisis que combina diagnóstico histórico y mirada estratégica, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, trazó un panorama sobre la situación de la compañía y del sector energético argentino. El eje de su exposición giró en torno a las consecuencias de la estatización de la empresa y el rumbo que adoptó la firma bajo su conducción.
Durante una entrevista reciente, el ejecutivo fue tajante al referirse al proceso de expropiación llevado adelante durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Para Marín, aquella decisión constituyó “una violación al derecho de propiedad” que impactó directamente en el desarrollo de los recursos no convencionales. Según su visión, esa medida no solo generó un conflicto jurídico, sino que también retrasó el avance de uno de los activos más importantes del país en materia energética.
El desarrollo de Vaca Muerta aparece, en este contexto, como el gran eje del presente y del futuro de la compañía. El directivo sostuvo que las decisiones del pasado implicaron una pérdida de tiempo valioso en un momento en el que el mercado internacional comenzaba a demandar cada vez más este tipo de recursos.
Un modelo de gestión con lógica empresarial
Desde su llegada a la conducción de la empresa, Marín impulsó una transformación profunda en la manera de gestionar la petrolera. El cambio central radica en operar con criterios propios del sector privado, incluso dentro de una compañía con mayoría accionaria estatal.
“Trabajamos como si fuese nuestra”, expresó, al describir el enfoque que guía las decisiones actuales. Según explicó, las definiciones estratégicas se toman sin interferencias políticas directas, lo que permite concentrarse en la eficiencia operativa y en la generación de resultados concretos.
En esa línea, remarcó que la finalidad de la empresa no es cumplir un rol social, sino generar valor económico. Esta concepción llevó a rediseñar el mapa de inversiones y a abandonar áreas que no resultaban rentables.
El foco, entonces, se concentró en potenciar al máximo los desarrollos vinculados a los hidrocarburos no convencionales. Vaca Muerta se convirtió en el corazón de la estrategia, desplazando a otras áreas con menor rendimiento.
Un horizonte de inversiones millonarias
Las cifras que maneja la compañía reflejan la magnitud del desafío. Marín detalló que existen miles de locaciones disponibles para perforación, tanto propias como en carácter de operador. En total, el potencial de inversión asciende a unos 220.000 millones de dólares, una cifra que ilustra la escala del proyecto.
A partir de este desarrollo, el CEO proyecta un cambio estructural en la economía argentina. Las exportaciones energéticas podrían alcanzar los 30.000 millones de dólares hacia 2031, impulsadas principalmente por el petróleo y el gas.
Pero el escenario podría ser aún más ambicioso. Si se consolida el desarrollo del Gas Natural Licuado, los ingresos podrían escalar hasta los 45.000 millones de dólares, superando incluso a uno de los sectores históricos de la economía nacional como el agro.
El impacto de la tensión global
El contexto internacional también ocupa un lugar relevante en el análisis del ejecutivo. La escalada del conflicto en Medio Oriente generó un fuerte incremento en el precio del petróleo, llevando el barril Brent a niveles cercanos a los 108 dólares.
Frente a este escenario, Marín aseguró que la compañía adoptó una postura prudente para evitar trasladar completamente ese impacto a los consumidores. Según explicó, los aumentos en los surtidores representaron apenas una fracción de lo que hubiera correspondido aplicar en función de los costos internacionales.
Esta situación se vincula con una particularidad del mercado local: YPF todavía debe importar cerca del 10% del combustible que comercializa. Por eso, los precios internos dependen de variables como el valor del crudo, la carga impositiva y el tipo de cambio, más que de la inflación doméstica.
Un fallo que despeja el escenario
En el cierre de su análisis, el CEO se refirió al reciente fallo favorable para la Argentina en tribunales de Estados Unidos por el caso YPF. Para Marín, la resolución elimina una fuente de incertidumbre que podía representar un problema financiero significativo.
El directivo consideró que este desenlace contribuye a estabilizar el panorama de la compañía y a reforzar su proyección a largo plazo. En un contexto de redefinición del sector energético, la combinación de certezas jurídicas y estrategia empresarial aparece como clave para consolidar el crecimiento.

