Diablillos inicia obras con una inversión superior a US$ 760 millones
:format(webp):quality(60)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/09/diablillos.webp)
AbraSilver comenzó los trabajos tempranos y proyecta las primeras exportaciones de plata y oro para 2029.
El proyecto Diablillos comenzó sus trabajos tempranos y dio un paso decisivo para transformarse en una nueva mina de plata y oro en Argentina. AbraSilver confirmó que el desarrollo, ubicado entre Salta y Catamarca, ya tiene un CapEx superior a US$ 760 millones, ingeniería adjudicada y permisos provinciales aprobados, mientras apunta a iniciar sus primeras exportaciones en 2029.
La compañía también estima que la etapa de construcción demandará entre 1.200 y 1.500 trabajadores, mientras que durante la operación permanente se requerirán entre 600 y 700 personas.
Los datos fueron presentados por Manuel Benítez, directivo de AbraSilver, durante el Forbes Mining Summit realizado en Buenos Aires.
El proyecto ya seleccionó a Worley como empresa responsable de ingeniería y cuenta con aprobaciones ambientales tanto de Salta como de Catamarca. También fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
El cronograma contempla trabajos tempranos durante 2026, construcción definitiva a partir de 2027 y comienzo de exportaciones dos años más tarde.
Diablillos se ubica en la Puna y concentra mineralización de plata y oro, aunque los últimos trabajos exploratorios también detectaron cobre en profundidad.
La historia geológica del área es extensa. El distrito acumula más de 170.000 metros de perforaciones realizadas durante diferentes campañas desde la década de 1960.
Antes de AbraSilver, compañías internacionales como Barrick y SSR Mining participaron en distintas etapas de exploración.
Sin embargo, los trabajos actuales siguen mostrando que el recurso todavía puede crecer.
Las perforaciones realizadas en Cerro Viejo, uno de los objetivos del distrito, detectaron nuevas zonas mineralizadas. Esa evolución llevó a la empresa a considerar a Diablillos no únicamente como un depósito individual sino como un distrito con posibilidades adicionales de exploración.
El proyecto cuenta además con una particularidad dentro del universo de grandes desarrollos mineros argentinos: participación de capital nacional.
Central Puerto, una de las principales generadoras eléctricas de Argentina, ingresó como accionista de AbraSilver y se convirtió en uno de sus inversores de referencia.
Esa participación muestra una conexión cada vez mayor entre empresas argentinas tradicionalmente vinculadas con energía y las oportunidades abiertas por la nueva etapa minera.
El CapEx estimado supera actualmente los US$ 760 millones, aunque la cifra puede modificarse a medida que avance la ingeniería y se incorporen nuevos recursos al diseño definitivo.
La escala del empleo también permite dimensionar el impacto potencial.
Durante la construcción, hasta 1.500 trabajadores podrían participar simultáneamente de las obras. Una vez iniciada la explotación, la plantilla permanente se ubicaría entre 600 y 700 personas.
A eso debe sumarse la demanda indirecta de transporte, alimentación, alojamiento, mantenimiento, servicios profesionales, maquinaria y proveedores.
La ubicación del proyecto entre Salta y Catamarca agrega otra particularidad administrativa. Ambas provincias desarrollaron mecanismos de cooperación para permitir que el emprendimiento avance con reglas coordinadas.
La plata constituye el principal componente económico del proyecto, acompañada por oro.
El metal atraviesa un período de creciente interés internacional no solamente por su utilización tradicional en joyería e inversión, sino también por su importancia industrial.
La fabricación de paneles solares, componentes electrónicos y distintas tecnologías eléctricas requiere plata por sus propiedades de conductividad.
Eso amplió la discusión sobre la disponibilidad futura del metal y volvió a colocar proyectos de gran escala dentro del radar de inversores internacionales.
Diablillos entra ahora en una etapa en la que los resultados de exploración deben transformarse en infraestructura.
La elección de Worley, las aprobaciones provinciales, el ingreso al RIGI y el comienzo de trabajos tempranos muestran que el proyecto empieza a abandonar la lógica exclusivamente exploratoria.
Todavía restan pasos relevantes, especialmente la construcción definitiva y el financiamiento completo del desarrollo.
Pero el calendario ya tiene una meta concreta: 2029.
Si AbraSilver logra cumplirla, Argentina sumará una nueva operación exportadora de metales preciosos con una inversión superior a US$ 760 millones y cientos de empleos permanentes en la Puna.

