Datacenters argentinos exploran reactores nucleares
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Waiken estudia instalar ocho microrreactores para abastecer centros de datos regionales.
El crecimiento de los datacenters abrió un nuevo capítulo para la energía nuclear en Argentina. Waiken ILW, el holding de medios y tecnología del Grupo Werthein, firmó una carta de intención con Terra Innovatum para analizar la instalación de ocho microrreactores nucleares, con una potencia total de 8 MW.
El objetivo es abastecer los centros de datos que respaldan las operaciones de DirecTV Latin America desde Argentina y de SKY Brasil en Jaguariúna. Cada reactor tendría una potencia eléctrica de 1 MW y sería instalado bajo un esquema de generación detrás del medidor, es decir, directamente asociado al consumo del complejo.
El acuerdo fue anunciado el 23 de julio y todavía se encuentra en una etapa exploratoria. No implica que la construcción esté aprobada ni que exista una fecha confirmada para el inicio de las obras. Sin embargo, representa la primera iniciativa comercial anunciada por Terra Innovatum para América Latina.
La tecnología seleccionada es el reactor SOLO, un microrreactor modular refrigerado por gas. La compañía europea comenzó en 2025 un proceso de presolicitud ante la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos para avanzar con el diseño y construcción de una unidad prototipo.
El reactor emplearía combustible de uranio de bajo enriquecimiento, inferior al 4,95%, similar al utilizado en reactores de agua ligera. El núcleo incorporaría grafito como moderador y reflector, mientras que su diseño permitiría entregar energía eléctrica y térmica a instalaciones industriales.
Waiken fue creado por el Grupo Werthein en noviembre de 2025 para reorganizar sus negocios vinculados con medios y tecnología. El holding administra más de 20 marcas y señales, entre ellas DirecTV Latin America y SKY Brasil, que reúnen más de diez millones de clientes. También proyecta inversiones propias por US$ 450 millones entre 2026 y 2031.
La compañía tuvo además un papel central en la transmisión regional del Mundial de Fútbol 2026, cuyos partidos fueron emitidos a través de DirecTV. Esa operación expuso la escala de infraestructura digital necesaria para procesar, almacenar y distribuir contenidos audiovisuales de alta demanda.
Los centros de datos necesitan suministro eléctrico continuo. Una interrupción breve puede afectar transmisiones, almacenamiento, redes y servicios que funcionan en tiempo real. Por eso, el sector busca fuentes de energía estables que puedan operar las 24 horas y reducir su dependencia de sistemas de respaldo con combustibles líquidos.
Los microrreactores aparecen como una alternativa posible para consumos industriales relativamente acotados, aunque todavía presentan desafíos regulatorios, económicos y tecnológicos. Su ventaja teórica es que pueden fabricarse de manera estandarizada, trasladarse al sitio y operar con una superficie menor que una central nuclear convencional.
La iniciativa también podría involucrar a Combustibles Nucleares Argentinos. Conuar, controlada en un 67% por el Grupo Pérez Companc y en un 33% por la Comisión Nacional de Energía Atómica, firmó un acuerdo con Terra para estudiar la fabricación de componentes estructurales y funcionales del reactor SOLO.
La colaboración comprende piezas elaboradas con aleaciones de zirconio y acero inoxidable. También abre la posibilidad de instalar en Argentina un centro de ensamblaje y una cadena de proveedores para distribuir equipos hacia otros países de América Latina.
Conuar cuenta con experiencia en la fabricación de elementos combustibles y componentes para las centrales nucleares argentinas. Su participación permitiría incorporar conocimiento industrial local y evitar que todo el equipamiento sea importado.
El consumo energético de los datacenters se convirtió en una preocupación mundial por el crecimiento de la computación en la nube, la inteligencia artificial y la transmisión de contenidos. Grandes empresas tecnológicas empezaron a firmar acuerdos de suministro vinculados con energía nuclear, renovables y almacenamiento.
El proyecto de Waiken traslada esa discusión al mercado argentino y regional. La carta de intención no garantiza que los ocho reactores sean instalados, pero permite iniciar estudios técnicos, económicos y regulatorios.
También plantea una pregunta de fondo: cómo abastecer infraestructura digital cada vez más demandante sin comprometer estabilidad, costos y objetivos de reducción de emisiones.
En este caso, la respuesta explorada combina datacenters argentinos, ocho microrreactores y una posible participación industrial de Conuar. Es una iniciativa incipiente, pero suficientemente concreta como para ubicar a la tecnología nuclear modular dentro de la agenda energética regional.

