Inversión clave
Arranca una nueva etapa del cobre en el sur mendocino
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Tras cumplir exigencias ambientales y técnicas, se activó la primera campaña con expectativas geológicas relevantes.
La minería metalífera vuelve a dar señales concretas en Mendoza con el inicio efectivo de los trabajos de perforación en el proyecto El Perdido, ubicado en el Distrito Minero Occidental de Malargüe. La iniciativa, impulsada por la compañía canadiense Kobrea, marca un punto de inflexión luego de años sin actividad exploratoria de este tipo en la provincia y se apoya en una planificación extensa, controles oficiales y una inversión sostenida.
El proyecto El Perdido es hoy el más adelantado dentro del distrito y acaba de poner en marcha su primera campaña de perforación. Para alcanzar este hito, la empresa debió atravesar un proceso largo y exigente, que incluyó evaluaciones ambientales, autorizaciones hídricas y la validación de aspectos patrimoniales, culturales y sociales. Además, obtuvo el visto bueno tanto de la Municipalidad local como de la Autoridad Minera provincial, pasos considerados imprescindibles para operar en territorio mendocino.
Desde la conducción de la firma explicaron que el comienzo de las perforaciones no es un hecho aislado, sino la consecuencia de más de un año de trabajo previo, con estudios técnicos, gestiones administrativas y adecuaciones logísticas. En ese camino, la empresa ejecutó un acceso de aproximadamente 15 kilómetros para llegar al sitio donde hoy se desarrollan las tareas, obra que fue realizada con autorización del superficiario y del organismo minero correspondiente.
Si bien la compleja geografía del área generó algunas demoras respecto del cronograma original, el equipo técnico ya se encuentra instalado en la zona y las perforaciones comenzaron de manera formal. Este avance tiene también un fuerte peso simbólico, ya que se trata de la primera empresa con capitales extranjeros que vuelve a perforar en Mendoza tras un prolongado período sin exploración metalífera activa.
Kobrea Exploraciones Argentina funciona como sociedad anónima y depende de Kobrea Exploraciones Corp, grupo que decidió concentrar su primera inversión en el país justamente en Malargüe. Todos los proyectos de la compañía se localizan en esa región del sur provincial, una zona que, según los estudios geológicos preliminares, presenta un potencial significativo para el desarrollo del cobre.
En cuanto a las perspectivas técnicas, desde la empresa señalaron que El Perdido es un emprendimiento de gran escala y que los análisis de laboratorio serán determinantes para definir el ritmo y la extensión de los trabajos futuros. Si los resultados acompañan, la compañía no solo profundizará la exploración en este yacimiento, sino que también avanzará con perforaciones en otros sectores del área concesionada. Los estudios iniciales sugieren la posible existencia de varios pórfidos, aunque remarcan que la única manera de confirmarlo es mediante trabajo de campo y perforación sistemática.
De manera paralela, Kobrea ya está desarrollando la línea de base ambiental y otros estudios técnicos en El Destino, otro de los proyectos relevantes de su cartera en Malargüe, además de avanzar sobre otras áreas donde posee derechos mineros. La firma sostiene que cuenta con capacidad operativa, recursos humanos especializados y respaldo financiero suficiente para impulsar más de un proyecto en simultáneo, siempre que se obtengan las autorizaciones necesarias.
Este inicio de perforaciones no solo representa un avance para la empresa, sino que también reactiva el debate sobre el rol de la minería en la matriz productiva mendocina, especialmente en una región históricamente vinculada a la actividad extractiva. Con controles estrictos y un marco regulatorio definido, el cobre vuelve a ocupar un lugar central en la agenda económica del sur provincial, abriendo una etapa que combina expectativas geológicas, inversión extranjera y un seguimiento ambiental permanente.

