La hoja de ruta de Argentina
Rotación, pruebas y planificación

Periodista. Experto en Big Data.
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El plan de Scaloni está saliendo como estaba previsto: clasificación anticipada, triunfos con autoridad y un Messi que juega como si el tiempo no hubiera pasado.
El cuerpo técnico de la selección puede respirar un poco estos días. Sabe que en lo que reste de Mundial —ojalá hasta el 19 de julio— difícilmente vuelva a encontrar un escenario tan relajante como el actual. Argentina ya se aseguró la clasificación y el primer puesto del grupo. No hay nada decisivo en juego frente a Jordania y, justamente por ese motivo, aparece una oportunidad que en una Copa del Mundo no suele repetirse: probar alternativas, repartir minutos y pensar más allá del próximo partido. Es ahora o nunca. Luego comenzarán los cruces y el margen de error desaparecerá. Porque nunca hubo tantas instancias eliminatorias como en este Mundial. A partir de ahí ya no habrá lugar para pruebas ni especulaciones: será ganar o volver a casa.
Pero la planificación de estos días no pasa únicamente por el partido frente a Jordania. También hay tiempo para seguir ajustando detalles de funcionamiento, corregir algunos baches que aparecieron por momentos en los dos primeros encuentros y empezar a pensar en escenarios más exigentes. A medida que avance el torneo, Argentina se encontrará con rivales de otra jerarquía, capaces de castigar errores que hasta aquí pasaron inadvertidos. Por eso, además de administrar cargas y repartir minutos, el cuerpo técnico aprovechará esta semana para afinar mecanismos y preparar respuestas ante desafíos que todavía están por venir.
En esa hoja de ruta también ocupa un lugar importante la evolución física de Cristiani Cuti Romero. Más allá de las pruebas y la rotación que pueda presentar el equipo frente a Jordania, una de las prioridades será recuperar al central para que llegue en plenitud al inicio de los playoffs. Porque la idea, en principio, no pasa por modificar la estructura que llevó a Argentina a asegurar rápidamente la clasificación y el primer puesto del grupo. Los cambios de estos días apuntan más a sumar variantes y administrar energías que a replantear una base que, hasta ahora, ha dado resultados más que satisfactorios.
A estas alturas, todo indica que Lionel Scaloni presentará este sábado una formación alternativa. Cambiar varios nombres parece una posibilidad concreta. Incluso, por qué no, modificar también el dibujo táctico. En algún momento de esta etapa, coqueteó con utilizar una línea de tres defensores, tal como hizo en alguna oportunidad en Qatar. El DT tiene preferencias claras, pero nunca fue un entrenador rígido. Y mucho menos cuando el contexto le ofrece la tranquilidad necesaria para experimentar.
Dibu Martínez, el arquero que nunca se pierde una batalla, tiene buenas posibilidades de ceder su lugar para que Gerónimo Rulli o Juan Musso sumen minutos y lleguen mejor preparados ante cualquier eventualidad. También se puede tomar como seguro que varios de los futbolistas que acumularon más carga en estos dos encuentros no formen parte del equipo titular.
En la defensa, Cuti Romero está descartado por lesión y Lisandro Martínez, uno de los pilares de la última línea, seguramente sea preservado tras completar ambos encuentros. Como Gonzalo Montiel continúa recuperándose y la idea es dosificar esfuerzos para Molina y Medina (quien además arrastra una amarilla), no se descarta que Argentina utilice una línea de tres defensores con Nicolás Otamendi, Marcos Senesi y Nicolás Tagliafico, quien tuvo una vuelta satisfactoria frente a Austria.
La abundancia de mediocampistas en la convocatoria también invita a la rotación. Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Rodrigo De Paul y Thiago Almada tienen todos los números para comenzar en el banco. Los dos primeros completaron los 180 minutos y lideraron al equipo en distancia recorrida, mientras que De Paul volvió a ser el motor habitual de la presión y la intensidad. En ese contexto, el descanso parece una decisión lógica.
Paredes asoma como una pieza importante para seguir sumando rodaje en el eje del mediocampo. También aparecen Exequiel Palacios, Giovani Lo Celso y el Valentín Barco como candidatos a completar la zona media. Para aportar amplitud y desequilibrio, Giuliano Simeone podría tener su estreno mundialista por el sector derecho, mientras que Nico González, que ingresó en ambos partidos, esta vez tendría la oportunidad de hacerlo desde el arranque sobre la banda izquierda. Ambos pueden adaptarse sin problemas a un sistema con tres o cuatro defensores, especialmente ante un rival que, en los papeles, ofrece menos exigencias que los anteriores.
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El gran interrogante pasa por Messi. Habrá que ver si al 10 le pesan más las ganas de seguir compitiendo y alimentando una historia irrepetible en los Mundiales o la conveniencia de administrar cargas pensando en los cruces. Lo que parece prácticamente seguro es que no disputará los 90 minutos. Si juega, todo indica que será por un tramo del encuentro.
En ese escenario, Julián Álvarez aparece como una fija para liderar el ataque. A su alrededor podrían moverse Nico Paz, en funciones de enlace, o el "Flaco" José Manuel López, alternativa que sí permitiría conformar un doble nueve. Son variantes distintas para un partido que probablemente tenga menos tensión competitiva, pero que puede ofrecer respuestas valiosas de cara a lo que viene.
Argentina atraviesa la semana más tranquila de su Mundial. Con el objetivo cumplido y el primer puesto asegurado, Scaloni tiene la posibilidad de administrar energías, repartir minutos y mirar más allá de Jordania. Porque si algo aprendió esta selección en los últimos años es que los Mundiales no se ganan únicamente con talento. También se construyen gestionando esfuerzos, corrigiendo detalles a tiempo y llegando preparados para responder cuando el nivel de exigencia inevitablemente aumenta.
