Rodri, el "Balón del Robo"

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El premio al mediocampista español como mejor jugador del mundial es la prueba irrefutable que algo raro pasó.
Yo hice la misma cantidad de goles que Rodri en el Mundial y la misma cantidad de asistencias. Yo hice cero fouls, él fue uno de los jugadores que más faltas cometió en todo el torneo. Por “Fair Play”, yo me merecía el Balón de Oro más que él. Arranco con ironía, porque si la FIFA se animó al disparate de elegirlo como mejor jugador del Mundial, yo también puedo ponerme a la altura del absurdo.
A lo largo del torneo se hablaba del Mundial de las estrellas: Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Vinícius Junior, Jude Bellingham, Harry Kane, Ousmane Dembelé… ni figuraba Rodri. Y que el galardón máximo termine en su nombre es un golpe al corazón del fútbol. Porque el fútbol es lo que es por los goles, por las asistencias, por las jugadas claves, por la estética, por las gambetas y las emociones. Ahí está la magia y eso es lo que enamora. Y los números lo dicen todo: Messi 8 goles, Rodri 0. Messi 4 asistencias, Rodri 0. MVP del partido: Messi 5, Rodri 1. Regates completados: Messi 39, Rodri 2. Pases clave: Messi 22, Rodri 6. Grandes ocasiones creadas: Messi 14, Rodri 2. Es una locura lo de Messi. Literalmente un delirio que el Balón de Oro haya sido para Rodri.
Y agrego algo clave: la IFFHS eligió a Messi como el mejor del Mundial. A pesar de que la FIFA le dio el Balón de Oro a Rodri, la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol nombró a Messi como el mejor jugador de la Copa del Mundo 2026. Rodri es un gran jugador, por supuesto, pero ni siquiera estuvo en el equipo ideal de IFFHS. El contraste es brutal, un verdadero papelón.
España se destacó por su juego de equipo. Tiene más dominio de pelota, pero en contrapartida menos poderío ofensivo. Rodri es una pieza dentro de esa ingeniería que destaca por lo colectivo, no por lo individual, dentro de un estilo que se contrapone a la magia en el fútbol. ¿Se imaginan si los demás equipos jugasen como España? Chau, pasa a ser más entretenido hasta el béisbol.
Durante el Mundial, se habló de teorías conspirativas, de supuestas ayudas a Argentina. Pero el pisotón a Lisandro Martínez contra Egipto es clarísimo. La roja a Breel Embolo contra Suiza también. Hasta se mostró una imagen de Messi con un jugador de Argelia como si fuese de roja directa cuando no hay fricción y no es ni amarilla. Hablar de ayudas es desconocer el reglamento y alimentar un circo digital. Sería peligroso que la FIFA escuche demasiado a las redes sociales, muchas veces llenas de bots o de opiniones pagas que buscan polémica para viralizarse, incluso con imágenes falsas generadas por la IA.
¿Qué hubiesen dicho si el árbitro de la final era de la nacionalidad del presidente de Conmebol y expulsaba a un español por una segunda amarilla tras una previa por protestar? Bueno, pasó al revés. Y ni hablemos de los fouls que no le cobraron a Argentina. De las tantas la que se escapaba solo Giuliano Simeone no tiene explicación. Es fácil adelantar líneas si esa falta no se cobra…
La ley Prestianni se aplicó solo a sudamericanos. Marc Cucurella hizo lo mismo y nada. No me vengan con que apenas se tapó o que no estaban discutiendo: la regla no habla si hay que taparse mucho o poco y estaban discutiendo. La reacción de miedo de Cucurella lo expone, y zafó como todos los europeos que lo hicieron.
Y hablo de todas estas cosas porque quiero llegar a que la elección de Rodri claramente está encadenada a todo este contexto de teorías conspirativas y trasfondo, y en definitiva el premio solo incrementa las sospechas. No es justificable desde lo deportivo, sino desde una campaña mediática que busca instalar un relato y termina aumentando la falta de credibilidad. Al final del día termina siendo una prueba de que algo pasó…
