Denuncia
Marcela Pagano extorsiona a Milei y exige la cabeza de Ciro Alvarez

:format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/servida.png)
Acusaciones sobre vínculos de Alvarez con opositores. El rol de Lilia Lemoine y su abogada, Giselle Robles.
Lo anunció Newstad y se confirmó. Marcela Pagano habita el ostracismo desde la ira tuitera, ahí donde parece hoy haber desembarcado la política. Hoy fuera del bloque de LLA y buscando dónde desembarcar, usa sus redes para condicionar al Presidente con sus habituales amenazas. El objetivo: el desplazamiento de Alejandro Ciro Álvarez. El detonante: un posteo de la abogada Giselle Robles que desató la furia de la ex periodista.
La interna libertaria escaló ayer a un nivel de peligrosidad institucional inédito que incluyen a Javier Milei tras una jornada de violencia tuitera total. Marcela Pagano, ex integrante del bloque de La Libertad Avanza, lanzó una ofensiva pública contra el Ejecutivo que en los pasillos de la Casa Rosada no dudan en calificar como una extorsión lisa y llana. Pagano juega su juego: la violencia y la extorsión sin argumentos.
Lilia Lemoine anunció en 2024 la situación de Pagano al querer quedarse con la comisión de Juicio Político en Diputados. Allí nació la hipótesis de la traición asesorada por Giselle Robles, una abogada que hoy es parte de la investigación sobre el financiamiento y las movidas de Pagano y su marido. Lemoine apuntó a Pagano, que dejó el bloque liberal primero y mutó a opositora férrea denunciando a Martín Menem y amenazando a cuanto dirigente liberal tuvo enfrente con tuits ofensivos y extorsivos.
El blanco de la diputada es Alejandro Ciro Álvarez, actual Subsecretario de Políticas Universitarias y pieza de confianza en el armado oficial. Según se desprende de la actividad de Pagano en X, la legisladora exige su salida inmediata. El detonante de este "apriete" digital fue un posteo previo de Giselle Robles, la abogada vinculada a Lilia Lemoine, que habría tocado fibras sensibles del entorno de Pagano. Robles publico información precisa del pasado de Bindi, que quedó expuesto él y Alejandro Ciro Alvarez.
El factor Bindi y las sombras del espionaje
Lo que eleva el tono de esta disputa por encima de una simple interna partidaria es el trasfondo de Pagano. Casada con el abogado Franco Bindi, la diputada habita un ecosistema de relaciones que inquieta a la inteligencia local. A Bindi se lo vincula históricamente con terminales de servicios de inteligencia y con aceitados nexos diplomáticos y comerciales con el eje Rusia-Irán-Venezuela-Bolivia. Pagano es su pareja y vocera, hace las veces de interolcutora con los países con los que Bindi busca hacer negocios.
Esta red de contactos internacionales y acceso a información sensible es lo que le da a la presión de Pagano un cariz oscuro. No es solo una diputada pidiendo un cambio de gabinete; es un sector con terminales en el espionaje internacional enviando un mensaje directo al despacho de Javier Milei.
Lemoine y Robles: El muro de contención
En la vereda de enfrente, la resistencia al avance de Pagano está liderada por la "leal" Lilia Lemoine. Su abogada, Giselle Robles, fue quien encendió la mecha con una publicación que Pagano leyó como una declaración de guerra. Robles se ha convertido en la estratega legal que el oficialismo utiliza para blindar a sus funcionarios del asedio de quienes, habiendo pertenecido al espacio, hoy operan desde las sombras.
El ultimátum
El mensaje de Pagano en redes no deja lugar a segundas lecturas: es una demostración de fuerza dirigida a que el Presidente elija entre sostener a Ciro Álvarez o enfrentar las consecuencias de lo que la diputada y su entorno puedan filtrar o accionar desde el Congreso. El Gobierno, por ahora, mantiene un silencio tenso, evaluando hasta dónde llega el poder de daño del tándem Pagano-Bindi.
