Una relación inquietante
¿Influye el discurso político de Pedro Sánchez en el antisemitismo?
Periodista
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El presidente respalda a Palestina, mientras los ataques contra los judíos aumentan en toda Europa.
MADRID (Corresponsal) — “Judía de m…, Palestina libre y genocida”. Las palabras se escucharon en un vagón repleto del metro de Madrid. El hombre insultaba a una mujer porque llevaba un colgante con el mapa de Israel. Ahora será denunciado por un delito contra la dignidad. Mientras un judío debe andar con cuidado y evitar mostrar la estrella de David, por ejemplo, ondear una bandera de Palestina o llevar el pañuelo kufiya es algo bastante habitual.
España está del lado correcto de la historia, suele decir el presidente Pedro Sánchez, principal organizador del boicot contra Israel en el concurso Eurovisión. En una interpretación bastante extraña, su ministro de Cultura, Ernest Urtasun, aseguró que repudia las actitudes antisemitas del cantante Kanye West o Ye, pero no promoverá la cancelación de su concierto (previsto para julio), algo que hicieron en Reino Unido, Francia, Polonia y Suiza.
El ministro Urtasun ha sido claro: no se puede “cancelar” a nadie por sus ideas políticas. Entonces, ¿por qué Sánchez nos impidió escuchar la canción de amor del israelí Noam Bettan en Eurovisión? Si no fuera por YouTube podríamos hablar de una medida poco democrática y contradictoria.
Por estos días, el jugador del Barca Yamine Lamal mostró una bandera de Palestina en los festejos tras ganar La Liga, Sánchez escribió en X: “Quienes consideran que ondear la bandera de un estado es incitar al odio, o han perdido el juicio o han sido cegados por su propia ignominia”. Un razonamiento correcto, que ojalá se aplicara a ambos bandos.
Más allá de todo este discurso, la pregunta es ¿qué influencia puede llegar a tener en el aumento de los ataques antisemitas?
Un incidente como el del metro todavía es poco habitual, pero forma parte del “combo”. Esteban Ibarra, del Movimiento contra la Intolerancia, cree que el aumento del antisemitismo “responde a un clima en el que se está estigmatizando a los judíos y se genera una actitud de desprecio y animadversión". Un estudio conocido el año pasado pone en cifras esta afirmación.
El Real Instituto Elcano reveló que el 82% de los españoles considera que Israel comete un “genocidio” (en línea con el discurso oficial), pero solo el 23% admite su antipatía hacia los judíos. En cuanto a los ataques antisemitas, según datos de la Liga Antidifamación (ADL), con sede en Nueva York, pasaron de 13 a 23 entre 2022 y 2023. Ahora, según Ibarra, habría unos 40.
El antisemitismo aumentó en Europa luego de que Israel decidiera aniquilar al terrorismo de Hamás. La ADL afirma que, en Alemania, donde vive una de las comunidades judías más grandes de Europa, los ataques pasaron de 2.618 en 2022 a 8.627 en 2024. En el Reino Unido, donde hubo varios atentados contra sinagogas, subieron de 1.662 en 2022 a 3.700 en 2025. En países más pequeños y menos poblados, como Holanda y Bélgica, los episodios antisemitas se multiplicaron por cuatro en dos años.
“Criticar al gobierno de Israel puede ser legítimo. El problema empieza cuando se pasa de una crítica legítima a una discriminación contra una nación completa, contra los ciudadanos de ese país. Sánchez ha cruzado demasiadas veces la línea de una crítica política legítima a la discriminación”, dice en una entrevista reciente Marina Rosenberg, vicepresidenta de ADL.
Porque el incidente del metro, como decíamos, forma parte de un clima cada vez más enrarecido.
