España: Sánchez utiliza a Milei en su campaña como último recurso
Periodista
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Su rival, Núñez Feijóo, tampoco comparte el lenguaje del presidente argentino.
MADRID (Corresponsal) — El expresidente Felipe González, socialista pero crítico del “sanchismo”, había dicho: “Si nos visita 15 veces más (Javier) Milei, es posible que gane (Pedro) Sánchez”. Fue en octubre, después de que Milei llamara “impresentable dictador” y “ladrón” al presidente español en un foro económico. Los insultos entraban en la campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre.
El jueves 5 de noviembre, en la XXX Cumbre Iberoamericana, donde Milei y Sánchez compartieron la sesión plenaria y hasta tuvieron que darse la mano, el argentino arremetió contra el socialismo y lo comparó con el fascismo. Después, Sánchez fue enfático: “El insulto no es mi manera de hacer política”. Parecía que Milei, con sus desubicadas declaraciones, había quedado atrás. No sería así.
El sábado 7, durante un acto en Tarragona, Sánchez bramó: “¡No nos van a gobernar desde Washington, Tel Aviv, Moscú, ni Buenos Aires!”. Agregó: "No es casualidad que hayan venido durante todos estos años aquí a España a criticarnos el de la motosierra o el de Washington".
Hubo más. “No vamos a permitir que Milei defina al socialismo como fascismo, porque la historia del socialismo (…) está llena de hombres y mujeres que sufrieron la represión, el exilio, la muerte y la cárcel por defender la democracia”.
Sánchez se percibe a sí mismo como la última valla que frena al avance de la ultraderecha en Europa. Utiliza la victoria de Lula da Silva, en Brasil, y de los demócratas, en las midterm de Estados Unidos, como combustible para sus discursos de campaña. Una retórica que, desde hace años, tiene a la ultraderecha como blanco. "¿Qué ha aportado la ultraderecha ahí donde ha gobernado? Guerra, inflación, odio, mentiras y motosierras”, dijo en Tarragona.
Apuntar al verdadero enemigo
Si algo tiene claro Sánchez es que su enemigo no es el PP sino Vox, la verdadera ultraderecha española. El análisis de las encuestas serias revela que la estrategia, desde el marketing político, es correcta.
En España, hay que conseguir 176 votos como mínimo en el Congreso de los Diputados para formar gobierno. A 20 días de las elecciones, según casi todas las encuestas, el PP lograría 140 escaños, el PSOE 110, Vox 75 y el Frente Amplio (ultraizquierda), 14. De esta manera, una alianza entre PP y Vox sería una mayoría imposible de revertir incluso por una combinación de los socialistas y todos los demás partidos que lograrían representación (41 escaños).
El combustible del avance de la derecha, tal como sabe Sánchez, es Vox. El partido tiene ahora 33 diputados y según las encuestas podría tener más del doble. En tanto, el PP, que tiene 137 diputados, solo sumaría 3.
Pero mientras el líder de Vox, Santiago Abascal, es amigo de Milei, Alberto Núñez Feijóo, candidato del PP, ni siquiera lo ha recibido. En una entrevista con El País, publicada el domingo 8, dice sobre el argentino: “No comparto ni justifico su lenguaje”. En su partido, solo la presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha recibido en varias ocasiones a Milei, a quien llegó a otorgarle una distinción en un acto oficial.
