Misión cumplida
Entre chorros y aloe vera, el Adorni Fest fue un éxito

Periodista y locutor. Editor Energía 2050.
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Libertarios y oposición cumplieron el libreto y se gritaron “verdades" en la cara.
En la eterna competencia nacional por definir quién es peor en la arena política, en la sesión informativa de Manuel Adorni en Diputados se cumplió a rajatabla una rutina preestablecida que permitió un win-win para el oficialismo y el kirchnerismo. Los periodistas también “ganamos”: el presidente nos gritó “chorros” en la cara. El PRO se redujo a una figura decorativa.
El jefe de Gabinete llegó sonriente y puntual a las 8:45 al Congreso Nacional para ultimar detalles, aunque su discurso ya estaba todo escrito. También el tono, y sólo se esperaba que se cumpla el acuerdo que les sirva a todos: lograr las seis horas de exposición para que el funcionario responda “todo” y el kirchnerismo y la izquierda se luzcan ya que a falta de candidato y programa, el derrotero judical de Adorni es lo único que tienen para agarrarse, por ahora.
Y así fue. Al menos desde el microclima del Gobierno, creen que la performance de Manuel Adorni superó la prueba con creces. El ministro coordinador combinó templanza con su habitual tono confrontativo y sin eufemismos para contrastar datos, refrescarle la memoria a muchos pero también para el punto caliente: sus viajes y su patrimonio.
Adorni arrancó fuerte y al medio contra la herencia recibida, para dejar en claro que continúa empoderado: “Estamos emprendiendo el arduo camino de reformas necesarias para devolverles a los argentinos todo lo que les fue arrebatado por la maldad, la arrogancia o simplemente la limitación intelectual del populismo que solo ha perpetuado la decadencia”.
Afirmó que esta administración “recibió una situación crítica que, de no haber sido abordada con decisión y oportunidad, podría haber derivado en una caída del PBI superior al 15% y en niveles de pobreza del 90%. La irresponsabilidad fiscal condenaba a la República a su fundición total y exponía a la gente al flagelo de la inflación, mientras la inseguridad era una afrenta a la ley común y las calles eran anárquicas. El país no crecía y las generaciones futuras tenían peores perspectivas que las pasadas”.
“Contra ese destino nefasto luchamos día a día. El retraso en nuestro camino de la reconstrucción se explica, en gran parte, por la operación golpista que el kirchnerismo y la izquierda ejecutaron en plena campaña electoral”, cerró en un su primera parte, que incluyó felicitaciones a Luis Caputo, Sandra Pettovello y “el legado” que dejó Patricia Bullrich en Seguridad.
Luego de un breve repaso general de gestión, el inteligente libreto estableció que Adorni se meta de lleno en el tema caliente. El jefe de Gabinete comenzó con un tiro por elevación hacia el pasado al destacar que está siendo investigado un funcionario de un gobierno en curso, y agregó: “Responderé a fin de demostrar transparencia y que este Gobierno cree en la división de poderes”.
“No participé en ningún contrato entre (su amigo) Grandio y la TV Pública”, “No hay contratos entre el Estado Nacional y mi cónyuge”, respondió. Pero esta fue su frase del día: “Los miembros de esta Cámara quieren asemejar mi gasto privada con el gasto público. No son comparables. Yo mismo afronté los gastos que hice con mi familia, que fueron personales, se trataron de viajes financiados por terceros ni de obsequios de ningún tipo”.
Por supuesto, en el turno de las “preguntas”, el kirchnerismo insistió al considerar que sus respuestas fueron insuficientes y reiteraron los viajes del funcionario, alguno de ellos falso y con pruebas. También redoblaron la apuesta. Anticiparon que intentarán ir por la moción de censura contra el jefe de Gabinete. Germán Martínez y Juan Grabois coincidieron en que Adorni ya no tiene crédito social ni genera confianza en el Congreso para seguir en su función.
Tampoco faltó un carpetazo fuera de lugar del diputado Rodolfo Tailhade, a quien le cabe muy bien el traje de investigador y esta vez apuntó hacia la vida privada de de la esposa de Adorni. Por prudencia, este periodista espero respuestas desde el ámbito de Seguridad y no repetir lo dicho por el legislador.
La legisladora de izquierda Myriam Bregman, que cotiza en alza en varias encuestas (país bipolar), también se sacó el gusto de dejar una frase para las redes sociales: “A usted le dicen aloe vera porque se le descubren cada vez más propiedades”.
Los diputados del PRO fueron figuras decorativas. No se los escuchó ni adentro ni fuera del recinto. Llegó clara la orden de Maurico Macri: “No seremos oposición, y menos junto al kirchnerismo”.
Por su parte, el presidente, que hizo de banda soporte y respondió desde el palco los gritos del kirchnerismo se fue exultante y siguió con su agenda. Ante la pregunta de periodistas sobre si “alcanzan las respuestas de Adorni”, Milei nos gritó “chorros”. No se lo dijo a ese puñado de presentadores de televisión enriquecidos de pauta de municipios y gobiernos provinciales. Nos lo dijo a nosotros, cronistas pluriempleo que sobrevivimos, como la mayoría de los argentinos. La sensación, la pregunta que nos quedó sobrevolando, una vez más, fue: “¿Está bien el presidente?”.
La certeza es que el operativo blindaje a Adorni sigue firme y también sirvió para reforzar la tropa: se abrazó con Milei, casi todos los ministros, entre sonrisas de Karina Milei y Santiago Caputo, que también se mostraron juntos.
