El Last Dance de Macri: juega Santilli, la amenaza de fractura nacional y una silla con Sabor amargo

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El cuidado de la Ciudad con amenaza violeta. Los puntos de encuentro y rivales íntimos de los dos. Crece la tensión.
Mauricio y Jorge no se hablan. Los dos piensan que el otro lo traicionó, uno por haber creado un partido político que no lo representa y que está a un segundo de transformarse en la rémora del tiburón violeta, el otro porque preside un partido que quiere acordar para reelegir y no lo dejan. Una silla que dejó Ezequiel Sabor – tal vez por lelatad a Mauricio-- catalizó un enfrentamiento y la posibilidad de que Diego Santilli juegue incluso en Ciudad para sorpresa de todos. Mauricio Macri enojado con su presente, un PRO que no encuentra el rumbo y un alcalde que hipertrofia su imagen de sheriff inquebrantable para enamorar el voto violeta que le es esquivo.
La novela es vieja y poco conocida, pero las Comunas amenazaron con romper todas por falta de fondos. Los resultados de las legislativas explicaron todo, y cuando Ezequiel Sabor fue a pedir los fondos, los encontró sin repregunta. Jorge Macri volvió sobre sus pasos y dotó de músculo los barrios donde antes por hacerlos achicar sus ingresos, las urnas se vaciaron proporcionalmente. “Todo el mango hay que hacerlo valer”, dijo Ezequiel Sabor a los que se hacen cargo del mantenimiento del Espacio Público en las Comunas porteñas.
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Así fue como para terminar con el olor a pis que tanta migraña le generó al actual PRO que surgieron nuevas empresas de mantenimiento para colaborar con el orden. La Mantovana, vinculada a Luis Barrionuevo, RU Soluciones Urbanas, MICA S.A y otras nuevas incursiones del sector privado llegaron para mejorar la imagen y la gestión porteña. Fueron días de intenso trabajo para el ministro Ignacio Baistrocchi, que recién meses después logro relajarse en Brasil unos días para descargar las tensiones del día a día en un ministerio que administra política, tensión, licitaciones millonarias como la de la basura y es vidriera para el PRO.
La disputa por la Secretaría de Gobierno porteña es apenas el síntoma visible de un quiebre de fondo en el clan Macri. Fue el botón de muestra del rencor familiar que cobijan los primos Macri. La relación entre Jorge y Mauricio atraviesa su peor momento histórico, y Mauricio cree que Jorge buscó pisar los negocios de empresas históricamente vinculadas a amigos del ex presidente. Gabriel Sánchez Zinny tuvo diferencias con Sabor, y el reclamo llegó a Jorge Macri, que no dudó. Salió eyectado Sabor y Sánchez Zinny quiso inmediatamente poner un hombre de su confianza, cosa que no pudo.
Luis Lons, un viejo amigo de Mauricio Macri que vive en Miami, llamó para quejarse de la merma de sus unidades de negocios en la ciudad, Mauricio no estaba ni enterado pero ya había pasado con empresas vinculadas a los eventos porteños. El reclamo llegó a Daniel Angelici, ahora casi un cogobernante del distrito con presencia sensible en la Legislatura a través de Christian Griabudo y su motosierra legislativa.
Angelici trabaja para los Macri, o viceversa, nunca queda claro. Si hay algo que caracteriza al “Tano” es la capacidad de gestionar, crecer, acordar, solucionar y avanzar, pero siempre evitando los conflictos. El empresario logró calmar las aguas de la justicia porteña, ordenar la Legislatura, generar acuerdos para gobernar sin sobresaltos y avanzar, pero la pax entre los primos es un objetivo casi imposible. Sabor desnudó un amargo desencuentro: el PRO no tiene hoy alguien de confianza para el territorio y la vinculación con los vecinos y las provincias. Con Torres y Sabor afuera del Gobierno, se busca hombre con perfil duro pero con política y rosca para ponerle el cascabel al gato.
La carta de Mauricio: Diego Santilli a la Ciudad
Si Mauricio Macri pudiese decidir, en diciembre del año que viene Guillermo Dietrich sería el nuevo jefe de Gobierno. Frente a la determinación de Jorge Macri de sostener su candidatura en 2027 sin ceder territorio y con la hostilidad intrafamiliar en ascenso, Mauricio Macri comenzó a mover una ficha de alto impacto: impulsar la candidatura de Diego "El Colo" Santilli como el postulante oficial del PRO a Jefe de Gobierno.
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Santilli no quiere saber nada con dejar su ambición bonaerense y menos que menos abandonar las huestes violetas que tanto lo cobijan últimamente. Bruno Screnci trabaja ahora para que Jorge Brito esparza el voto no populista el año que viene, pero Gustavo “El Turco Elías” se encarga desde Bahía Blanca y Estados Unidos de que todo se mantenga en orden y progreso. Elías es un empresario portuario con contactos y gestión en distintos lugares. Santilli en la Ciudad es una carta ganadora, en Provincia, por un voto, la suerte puede acompañarlo como siempre, o no.
- Volumen territorial y marca en la Ciudad: Cerca de Mauricio destacan que Santilli conserva un alto nivel de conocimiento y una imagen positiva consolidada en el electorado porteño, fruto de su experiencia previa como vicejefe de Gobierno y ministro de Seguridad.
- La tracción nacional y el puente libertario: La reciente incorporación de Santilli al Gabinete Nacional como Jefe de Gobierno/Jefe de Gabinete de la administración de Javier Milei lo ubica en una posición privilegiada: es el dirigente con capacidad real de amalgamar el voto histórico del PRO con el electorado libertario, evitando la dispersión que amenaza al espacio en la Capital.
Para Uspallata, la sola instalación de Santilli implica una declaración de guerra abierta: el ex Presidente no solo se niega a avalar la reelección de su primo, sino que le construye un competidor interno con capacidad de disputarle la Ciudad.
La extorsión al esquema nacional: "Sin CABA no hay acuerdo en Nación"
El trasfondo más álgido del enfrentamiento está en la condicionante geopolítica que Mauricio plantea a la Casa Rosada y a su propio partido: si no hay una lista de unidad bajo sus términos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no habrá respaldo unificado del PRO para la reelección de Javier Milei en 2027. No confía ni quiere cerca a Pilar Ramirez, es decir, a Karina Milei.
- La Ciudad como frontera innegociable: Mauricio Macri entiende la CABA como el bastión fundador del PRO. Si Jorge Macri insiste en un acuerdo autonómico o bilateral con La Libertad Avanza "por fuera" del esquema oficial del partido, el expresidente está dispuesto a romper la alianza a nivel nacional.
- El dilema de la Rosada: La Casa Rosada observa la contienda con extrema cautela. Un eventual pacto directo entre el armado libertario y Jorge Macri para garantizarle la Ciudad gatillaría la represalia de Mauricio en el Congreso y en la estructura federal, dinamitando el frente electoral que sostendría la reelección presidencial.
Un Gabinete en tregua forzada
Esta encrucijada explica por qué la vacante dejada por Ezequiel Sabor permanece congelada. Cada casillero en discusión dejó de ser una decisión de gestión para convertirse en una trinchera.
Jorge Macri se niega a ceder un milímetro de la caja y del armado de base a un sucesor que responda a Mauricio o a Santilli. Por su parte, Mauricio no firmará la paz mientras Uspallata continúe cerrando la canilla a sus empresas amigas y negando el alineamiento de cara a 2027.
La guerra de los primos superó el ámbito familiar y la rosca porteña: hoy tiene la capacidad de congelar el Gabinete de la Ciudad y de hacer tambalear la arquitectura electoral del oficialismo nacional de cara al próximo turno presidencial.
