De pura cepa
El camino de un mendocino que hizo del vino su forma de vida

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Una historia que empieza en una finca familiar y sigue entre bodegas, viajes, aprendizaje y una pasión que no afloja.
Hace tiempo que tenía ganas de charlar con él y de presentarlo a quienes todavía no lo conocen. A Juani lo crucé, hace algunos años atrás, en un evento en SuperUco y pegamos onda de inmediato: copa va, copa viene, la charla se hizo larga, distendida y honesta. De esas que fluyen casi sin esfuerzo. Me cayó bien desde el primer minuto y, en su compañía, aprendimos mucho sobre su profesión y su vocación. Sí, la del vino.
Desde Maridaje nos dimos el gusto de sentarnos a conversar y armar este ida y vuelta que hoy compartimos con ustedes.
Para ir presentándote a los lectores y seguidores, sos mendocino y sommelier, y estás a una materia de recibirte de enólogo: Juani Aranda! @juaniiaranda
¿En qué momento sentiste que la pasión por el vino te fue llevando del servicio a la bodega y al viñedo?
Todo empieza gracias a mi abuelo Antonio y a mi familia. Tenemos una pequeña finca donde producimos Cabernet Sauvignon y Criollas. De chico recuerdo ir todos juntos a cosechar duraznos, higos y, por supuesto, uvas. Con el tiempo fui entendiendo que me gustaba la naturaleza, el campo y el viñedo, y eso fue lo que me llevó a estudiar Sommellerie.
En segundo año tuve mi primera experiencia fuerte en Rosell Boher Lodge, en Agrelo, Luján de Cuyo, como sommelier a cargo de desayunos y almuerzos con menú de pasos, maridados con los vinos de la bodega y una gastronomía increíble. Dejé ese puesto en 2021 y, gracias a esa experiencia, sentí la necesidad de aprender más sobre la vitivinicultura mendocina.
Ese impulso me llevó a vivir a Gualtallary, Tupungato, para trabajar en Bodega Jean Bousquet como sommelier del restaurante. Ahí tuve mi primera experiencia real en bodega, trabajando codo a codo con el enólogo y dos operarios. Ese fue el clic: entendí que tenía que estudiar enología y hacer vino.
En 2022 empecé la carrera de Técnico Superior en Enología, mientras trabajaba de noche como sommelier en Casa Vigil y cursaba por la mañana. Durante la vendimia también tuve la oportunidad de trabajar en Mil Suelos, profundizando conocimientos y elaborando vinos de alta calidad.
A fin de ese año surgió la posibilidad de irme a Uruguay, a Bodega Garzón, como sommelier en el área de turismo. Salir de casa, de Mendoza, de los amigos y la familia fue una experiencia clave. Viajar te abre la cabeza, te conecta con gente nueva y te enfrenta con vos mismo. Fue una temporada inolvidable.
En la vendimia 2023/2024 volví a Garzón, pero estando allá se me presentó la oportunidad de trabajar como supervisor de Bodega en Santa Julia. Un desafío enorme: entender la vinificación a gran escala y liderar un equipo. La vendimia 2024 fue un éxito y marcó mi primera experiencia en ese rol.
El Burro. Fue una gran responsabilidad, donde el orden, la limpieza y el trabajo en equipo fueron claves. Esa temporada me hizo madurar, ganar confianza y confirmar mis ganas de seguir aprendiendo.
En 2025 continué en la misma empresa, pero esta vez como encargado de la nueva Bodega de Santa Julia dedicada exclusivamente a vinos naturales: El Burro. Fue una gran responsabilidad, donde el orden, la limpieza y el trabajo en equipo fueron claves. Esa temporada me hizo madurar, ganar confianza y confirmar mis ganas de seguir aprendiendo.
Al terminar la vendimia 2025 en Mendoza decidí prepararme para una nueva experiencia, esta vez en el hemisferio norte. Así comenzó la planificación para viajar a Napa Valley, California.
El 2 de agosto llegué a Napa y el 4 empecé a trabajar en Larkmead Vineyards, una bodega pequeña en Calistoga. Equipo reducido, lo que me permitió participar en todas las tareas de vendimia. Fue una experiencia increíble, tanto a nivel técnico como humano. Aprendí sobre su estilo de vinos, clima y forma de trabajo. Sin dudas, una de las mejores vendimias que me tocó vivir.
Pero la tierra siempre llama. En diciembre volví a Mendoza para terminar la carrera y hacer una nueva vendimia en la provincia que amo.
La vendimia mendocina tiene algo que no se aprende: gente que vive la bodega, que cuida cada tanque como si fuera propio. Eso se siente en el vino.
- Mendoza hoy es una referencia a nivel mundial, desde tu experiencia, ¿Cómo nos ven afuera como región vitivinícola?
Mendoza está muy bien posicionada en el mundo del vino. Todas las personas con las que interactué conocen nuestros vinos. El Malbec es nuestra carta de presentación, pero cada vez se nombran más variedades y regiones, tanto del norte como del sur. La enología y la agricultura están creciendo mucho y aparecen proyectos muy interesantes, que son el futuro del vino argentino.
Desde tu experiencia fuera de tu lugar de origen, ¿Cómo se vive una vendimia en Napa y qué diferencias encontraste con la nuestra?
Cada experiencia es distinta, pero en Napa todo es muy ordenado. Eso se nota en la vida diaria y también en las bodegas. El ritmo de trabajo es similar en todas y el fuerte es el Cabernet Sauvignon, junto a cepas bordelesas como Merlot, Cabernet Franc y Petit Verdot. En blancas, Chardonnay, Sauvignon Blanc y Chenin Blanc.
La mayoría trabaja con remontajes automáticos, donde cada tanque tiene su propia bomba. En Mendoza, en cambio, predominan los remontajes manuales y una mayor variedad de técnicas según el estilo buscado.
En Napa casi todo fermenta en tanques de acero inoxidable y la crianza es siempre en barricas francesas de 225 litros. En Mendoza hay mucha más diversidad: acero inoxidable, concreto, ánforas, barricas, fudres. Esa variedad es lo que le da identidad a cada bodega.
Y a nivel más técnico: ¿Qué aprendiste afuera que te gustaría ver más en Argentina y viceversa?
Me gustó mucho el orden y la limpieza en bodega, y el trabajo detallado con barricas. También el manejo del viñedo: muchas bodegas consideran “viejos” a los viñedos de más de 30 años y los replantan. Me gustaría que en Napa se animen más a jugar con variedades y estilos, que no sea todo tan sistemático.
Volviendo un poco a las raices, ¿Qué tiene de especial la vendimia mendocina?
La pasión. El argentino es apasionado y eso se nota. Conocí enólogos que durante vendimia viven prácticamente en la bodega, cuidando cada tanque y cada uva. Ese amor se refleja en cada botella.
Entonces, ¿Qué hace único a Mendoza y al Valle de Uco particularmente?
El agua, el clima, la diversidad de suelos, la altitud y, sobre todo, la mano de quienes trabajan la tierra. El Valle de Uco, con su microclima y la influencia de la Cordillera, permite una gran amplitud térmica y un desarrollo polifenólico excepcional. Todo eso, sumado a la pasión de su gente, da vinos que representan a la Argentina en el mundo.
Como enólogo en formación, ¿Qué vinos disfrutas más vinificar?
Los tintos, sin dudas. Especialmente el Malbec. Me siento identificado con vinos con carácter y estructura, pero también con taninos que pueden ir de lo robusto a lo suave.
También admiro mucho el método tradicional: la sutileza, la cremosidad y los aromas que logra no se comparan con nada.
Te propongo un ritmo más lúdico, ¿Contame que vinos entran en tu podio de 3?
- Solari 2019 – Larkmead Vineyards
Por lo personal y por lo que representa Napa en mi historia. - El Burro / El Cabrito 2025 – Santa Julia
Porque fui parte de cada paso de su elaboración. - Bodega Carmelo Patti
La calidad no está en el marketing.
¿Y tu vino preferido hoy?
Depende del momento y de la comida.
¿Cómo ves y sentís a la industria del vino?
El consumo de vino cayó y las nuevas generaciones toman menos alcohol. Se vienen cambios: vinos sin alcohol, menor graduación y estilos más livianos.
Siguiendo el hilo de tu respuesta anterior, entonces: ¿Cómo acercar el vino a los jóvenes?
Contar que el vino es más que alcohol: es pasión, historia y momentos compartidos. Animarse a probar, jugar, comparar regiones y estilos. El vino también se aprende disfrutando.
Una última para cerrar aprovechando tu costado Sommelier, ¿Cuál sería tu "maridaje ideal"?
Un asado completo: vacío, entraña, punta de espalda, chori, morci, molleja y vegetales al rescoldo.
El vino: Gran Enemigo El Cepillo Cabernet Franc, por su estructura, mineralidad y acidez vibrante que limpia el paladar en cada bocado.
Juani actualmente está trabajando como supervisor de bodega para Familia Zuccardi en Valle de Uco. Desde Maridaje te deseamos la mejores energías y buenas vibras en tu nueva experiencia y desarrollo.
Agradecerte por tu tiempo y abrirnos las puertas para seguir conociendo a los jóvenes que siguen empujando para que el vino llegue a todas las mesas de los argentinos y del mundo entero.
Gracias Juani, ¡Chin Chin!
