ANÁLISIS Y DATOS – COPA MUNDIAL 2026
Dudas en la defensa de la Selección Argentina

Periodista. Experto en Big Data.
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Entre lesionados y el estado físico de algunos defensores están las incógnitas para el entrenador Lionel Scaloni.
La lesión y posterior desafectación de Leonardo Balerdi encendió una señal de alerta en la Selección Argentina. El central del Olympique de Marsella era una de las alternativas para la zaga y su baja obligó al cuerpo técnico a mover fichas a último momento, pero también puso el foco sobre una cuestión clave de cara al debut mundialista: el estado físico y el rodaje competitivo de los defensores.
Más allá del nivel futbolístico, la disponibilidad física aparece como uno de los principales interrogantes de la última línea albiceleste. La baja de Balerdi terminó abriéndole la puerta a Marcos Senesi, convocado por Lionel Scaloni como reemplazante. Y el defensor del Bournemouth no solo llega con ritmo de competencia, sino también como uno de los zagueros argentinos con mayor continuidad durante la temporada europea.
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En la previa de la Copa del Mundo, Cristian Romero y Lisandro Martínez aparecían como los principales candidatos a conformar la zaga titular. Sin embargo, las lesiones volvieron a acompañar a ambos durante la última temporada. El defensor del Tottenham se perdió el tramo decisivo del curso europeo tras sufrir dos lesiones y acumular 69 días de baja, mientras que el jugador del Manchester United apenas pudo disputar 19 partidos oficiales y permaneció 143 días alejado de las canchas, perdiéndose prácticamente la mitad de la temporada.
En contrapartida, Nicolás Otamendi volvió a demostrar una vigencia notable a sus 38 años. El capitán del Benfica fue el defensor argentino con más minutos disputados durante la campaña, siendo titular en los 44 encuentros que jugó y sin registrar ausencias por lesión. Una realidad similar a la de Senesi, quien también atravesó el año sin sobresaltos físicos, acumulando más de 3.300 minutos en cancha.
Así, el panorama defensivo presenta dos caras bien diferenciadas. Mientras que Romero y Martínez parecían perfilarse como la dupla central titular de Argentina en este Mundial, son Otamendi y Senesi quienes llegan con mejores sensaciones desde el aspecto físico, más continuidad competitiva y una carga de minutos considerablemente superior.
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Entre los laterales también aparecen algunas dudas. Gonzalo Montiel llegó a la concentración recuperándose de molestias físicas y después de una temporada marcada por distintas interrupciones. Nicolás Tagliafico, por su parte, terminó los amistosos previos con un desgarro y tiene complicada su participación en la fase de grupos. A ellos se suma Facundo Medina, quien también atravesó dos lesiones durante la temporada y contabilizó más de tres meses fuera de las canchas.
Pero las lesiones no son el único aspecto a tener en cuenta. En una posición tan expuesta como la defensa, la disciplina también puede convertirse en un factor determinante a lo largo del torneo. Entre centrales y laterales, varios de los convocados acumularon una importante cantidad de amonestaciones durante la temporada. Romero recibió 13 tarjetas amarillas y dos expulsiones, Tagliafico sumó 10 amarillas y tres rojas, mientras que Montiel y Otamendi también alcanzaron los dos dígitos en amonestaciones.
En una competición donde una suspensión puede alterar por completo la estructura defensiva de un equipo, la capacidad para administrar los riesgos cobra un valor adicional. Argentina cuenta con experiencia y variantes en la última línea, pero también deberá encontrar el equilibrio entre la agresividad que caracteriza a muchos de sus defensores y la necesidad de mantener disponible a la mayor cantidad posible de futbolistas durante un recorrido que, en el mejor de los escenarios, podría extenderse hasta ocho partidos.
Con este contexto, la principal incógnita parece pasar menos por el talento de los nombres propios y más por su disponibilidad. Porque si algo muestran los números de la temporada es que la defensa argentina llega al Mundial con jerarquía de sobra, aunque también con varias señales de alerta que invitan a mirar de cerca el estado físico, el rodaje y la disciplina de quienes tendrán la misión de sostener al campeón del mundo.
