Mundo vino
Burbujas con identidad catalana

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Si sos amante de las burbujas, no podés dejar pasar estos Cava españoles que llegaron al país para ofrecer una propuesta diferente.
En este universo, el Cava tiene una particularidad que lo distingue: siempre expresa una añada. Cada botella es el registro de un año concreto, de un clima, de una vendimia y de una forma de hacer que en Cataluña se transmite de generación en generación.
A diferencia de muchos Champagne, pensados para sostener un estilo constante más allá del año, el cava asume el riesgo y el valor de mostrar su origen en el tiempo. Por eso, cuando llega una añada puntual, no llega solo un vino: llega una parte de la historia vitivinícola catalana, con identidad propia y sentido de lugar.
El cava premiado que hoy tenemos entre manos es un gran disparador para entender esto. No solo por los reconocimientos, sino porque es exactamente la añada que estamos disfrutando ahora, traducida en frescura, textura y equilibrio.
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Entonces, estos vinos son profundamente gastronómicos, pensados para la mesa tanto como para la celebración. Cavas que funcionan con nuestra cocina, con encuentros informales, con una comida larga o con una copa al paso. Porque cuando el vino tiene cultura, historia y sentido de lugar, no necesita contexto: simplemente lo crea por sí solo.
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Dentro del portfolio se destacan tres Cava, elaborados respetando la tradición y el formato de botella que define su historia e identidad:
- Alta Alella Laieta Rosé Gran Reserva Brut Nature 2020
- Alta Alella Laieta Gran Reserva Brut Nature 2019
- Alta Alella Mirgin Opus Paratge Qualificat Vallcirera Brut Nature 2019
La realidad es que se trata de estilos diferentes que vale la pena probar y descubrir. Lo ideal es degustarlos con un buen maridaje, alrededor de una buena mesa y en compañía de amigos amantes del buen disfrute. Hacer la experiencia permite apreciarlos y, luego, compararlos con nuestros propios estilos.
A mi parecer, y entiendo que es una percepción bastante compartida, los vinos espumosos argentinos han crecido de manera notoria dentro del consumo interno. Sin embargo, todavía siguen siendo una categoría poco explorada en nuestra vida cotidiana.
Es cierto que, si uno camina por algunos de los barrios más “absurdamente cool” de la ciudad , como Chacarita, Palermo o Colegiales, por mencionar algunos, y levanta un poco la mirada, puede encontrarse con una pareja o un grupo que tiene una frapera en la mesa para mantener frescas las burbujas. Antes era algo que ocurría en muy pocos restaurantes o quedaba reservado para un festejo o el final de la noche. Hoy el panorama cambió: estos vinos también se disfrutan en la mesa, acompañando la comida.
Incluso, no hace mucho tiempo abrió en Recoleta un espacio dedicado exclusivamente a los espumantes, una señal interesante de que algo empieza a moverse alrededor de esta categoría.
Podes conseguirlos en Curda de Noé www.curdadenoe.com.ar, club tradicional de vinos y bebidas. Te invitamos a seguirnos en nuestro Instagram: @curdadenoe
¡Chin Chin!
