Argentina tuvo que batallar para seguir en el Mundial

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Sin el brillo de otros juegos, el equipo que dirige Scaloni ganó en tiempo suplementario contra Cabo Verde y el próximo martes, a las 13 de nuestro país, se enfrentará a Egipto.
No era sencillo. Ya no debería ser novedad que en los Mundiales no existen los rivales fáciles. Es cierto que Cabo Verde disputó su primera Copa del Mundo, pero no por ello era menos que Argentina. El equipo nacional sigue portando el parche en la camiseta de actual Campeón del Mundo con todo orgullo, pero una vez más entendió que, si quiere repetir, debe dar el 110 por ciento y más. Y necesitó llegar al tiempo suplementario para deshacerse del humilde equipo africano, que ha sido un gran participante (también se podría decir digno, pero lamentablemente muchos han desgastado ese adjetivo calificativo y hay quienes lo toman hasta para la gracia) de este certamen, que además supo jugarle de igual a igual a España y Uruguay.
Argentina siguió con la misma mentalidad que en el Mundial pasado tras perder en el primer encuentro contra Arabia Saudita: cada partido es una final. Y así lo ratificó contra Cabo Verde. En un encuentro que se vaticinaba que estaría muy cerrado, el equipo que dirige Lionel Scaloni (terminó festejando de la mejor manera los 100 partidos como DT albiceleste) hizo de la paciencia su culto, manejando con mucha tranquilidad la pelota y buscando huecos para poder penetrar al conjunto africano.
A puros pases estuvo la Scaloneta, con intervenciones de Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Thiago Almada, quien por momentos, si bien trató de aportar rotando por el medio, mayormente vivió el partido en el andarivel izquierdo. Sin embargo, fue difícil pasar la frontera caboverdeana, que esperó sorprender con alguna contra, tal como pasó en el encuentro contra Uruguay de la primera fase.
Por supuesto no faltaron las apariciones del capitán Lionel Messi, quien en en los primeros instantes estuvo bien contenido por el equipo adversario tras marcar en bloques. Fue cuestión de que los compañeros circulen más la pelota para que el “10” logre desmarcarse y tener agunos metros libres. Y así fue a los 29 minutos de la primera mitad, cuando hubo un pelotazo de Lisandro Martínez (como si fuera un asistidor experimentado) para Lionel, quien bajó la pelota con la pierna zurda y en un segundo quedó cara a cara con Vozinha, para luego definir con un remate inapelable y poner el 1 a 0 (Leo sigue con los récords, siendo el octavo partido consecutivo de un Mundial en marcar). Fue una secuencia similar del gol de Messi contra Nigeria en el Mundial de Rusia 2018, con la diferencia que quien asistió fue Ever Banega y el rosarino definió en aquella ocasión con la pierna derecha.
Aún en ventaja, estaba claro que Argentina no debía relajarse bajo ningún concepto en el segundo tiempo, porque Cabo Verde no se iba a rendir y podría haber aprovechado un algún espacio libre o distración de la defensa del equipo albiceleste en la misión de ampliar la diferencia, al igual que lo sucedido contra Uruguay.
Y fue a los 14 minutos de la segunda mitad, cuando apareció Deroy Duarte en soledad , tras quedar solo ante dos pasivos Lisandro Martínez y Facundo Medina, quienes perdieron las marcas, y no tuvo piedad ante Emiliano Martínez para definir al palo derecho del arquero de Aston Villa. Fue un baldazo de agua fría en una noche de mucho calor en Miami. La historia estaba 1 a 1 y desde ese entonces, la tensión se apoderó del Campeón del Mundo, que a pesar de todo se sintió local en el Hard Rock Stadium con la mayoría de hinchas argentinos presentes, más allá de que también hubo una interesante concurrencia de fanáticos africanos.
La Scaloneta dominó el balón. Cabo Verde se aferró a su libreto de esperar alguna contra y cederle el protagonismo al equipo argentino, que tras el empate generó reiteradas situaciones de gol en las que transfomó en figura a Vozinha. El arquero, ya acostumbrado a responder a remates difíciles cuando su equipo fue arrollado futbolísticamente por el rival, tiene muchas posibilidades de terminar siendo el mejor en su puesto en este Mundial. Al golero caboverdeano se lo podría definir como otro “Pibe de 40” (tal como le decían a Emanuel Ginóbili, quien estuvo presente en el estadio), porque tuvo rápidos reflejos para responder ante un tiro libre de Messi a los 27 minutos del complemento, en el que el desde la izquierda el capitán argentino quiso apurar la ejecución y, cuando aún el guardameta estaba acomodando la barrera, logró estirarse a su palo izquierdo y sacar el balón al corner.
Luego, el elenco dirigido por Scaloni insistió con desbordes por la izquierda de Nicolás González, pero no fue tan óptima la respuesta en los centros de sus compañeros. Parecía muy difícil quebrar al bloque del conjunto africano, lo cual llevó el juego al alargue.
Ya en el primer tiempo suplementario, Argentina no tardó en descomprimir la situación en el inicio, porque fue a los dos minutos en los que apareció el “asistidor” Martínez, aunque esta vez se calzo el traje de goleador (anotó su primer tanto personal en un Mundial), porque recibió un córner desde la izquierda de Messi y el “Carnicero” no perdonó, al meter un un zurdazo imponente que dejó sin respuesta al enorme Vozinha. Sin embargo, a esta película se le sumó un tramo más de suspenso.
Fue faltando tres minutos para el final del primer alargue que, tras una serie de pases, se mostró Sidny López Cabral, quien desde el costado izquierdo superó en la marca a Alexis Mac Allister, apuntó al arco ingresando al área y con un remate espectacular al palo izquierdo de Dibu puso el juego 2 a 2, lo cual extendió la calurosa noche de Miami.
En el segundo tiempo extra, el desgaste físico de los jugadores argentinos se hizo muy evidente, porque Messi participaba poco, de igual modo Nico González, quien terminó con alguna molestia, al igual que Enzo Fernández y Facundo Medina. Pero en esos momentos, es cuando si quedaba alguna bala, había que utilizarla bien. Y fue nuevamente como recurso la pelota parada, porque fue otro córner desde la izquierda de Messi, que tuvo como destinatario Cristian Cuti Romero, para que luego el ex Belgrano mandó con un cabezazo (con desvío de Borges mediante) la pelota al palo izquierdo de un vencido Vozinha. Hasta este encuentro, Argentina no había hecho goles de saque de esquina en lo que va del campeonato; justo a tiempo rompió esa racha, que le fue suficiente para ganar una batalla que se tornó muy difícil, como lo serán todas las que siguen en este Mundial.
Fue triunfo con lo justo de Argentina, que genera interrogantes sobre cómo estarán fisicamente los jugadores para la siguiente parada, por los octavos de final contra Egipto el martes 7 de julio, a las 13 horas, en Atlanta. Lo positivo es que ambas Selecciones prácticamente llegan en igualdad de condiciones, porque el conjunto egipcio debió llegar a los disparos desde el punto del penal para eliminar a Australia. Sin embargo, Scaloni y sus colaboradores tendrán mucho trabajo porque deberán estar atentos a cómo administrar las cargas y a su vez hacer una evaluación del rendimiento de sus futbolistas.
