Panorama
Argentina espejo: reelección liberal o explosión y un 2001 sin consumo

:format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/bipolar.jpg)
Consumo y recaudación, la mirada opositora que condena el modelo liberal. El factor morosidad y las elecciones.
Alguien miente en Argentina. “Somos un país pagando el mínimo de la tarjeta, esto ya pasó y es un clásico: dólar planchado, un veranito financiero, la gente endeudada y sin consumir y la apertura de las importaciones, si no hacen algo, vamos a tener que vivir otro 2001”. Lo dice un gobernador con experiencia en la gestión y que ocupó casi todos los cargos en la carrera política. Refleja lo que conversa en privado con los que llevan las riendas de las provincias del Interior, ahí donde la motosierra pasó y no quedó nada.
Newstad conversó con dirigentes del interior y del Gobierno: uno de los dos miente. La mirada sobre las dificultades del interior con caída de recaudación y un consumo que no repunta se contrapone con una narrativa de revolución liberal inmejorable en un sendero de prosperidad y libertad individual con inserción en un mundo moderno que plantea la gestión de Javier y Karina Milei.
El optimismo de Javier Milei durante las amigables charlas con periodistas está intacto. El Presidente y el equipo económico ven insoslayable el éxito. Creen que ordenada la macro, el bolsillo se va a sentir lleno antes de la elección y que así entonces empieza una segunda gestión con inflación tendiente a cero y un nuevo paradigma económico con apertura al mundo y cambio de sectores productivos preponderantes.
Los gobernadores ven un atraso cambiario con mala acumulación de reservas y una inflación que ya debería haber perforado el 1% y sigue en tres. Creen que la baja recaudación del interior presiona sobre el proyecto político liberal y que el 7.9% de caída en manufacturas combinado con la bajada de comercio en 3.2 interanual y el 20% de los nuevos desocupados que representa la construcción puede ser la criptonita que amenace a Javier Milei.
Un dato de microconsumo que ven de cerca: morosidad como método de vida. En tarjetas de crédito y billeteras virtuales está la clave. En plásticos bancarios tenemos una mora promedio cercana al 25%. Casos específicos como Tarjeta Naranja muestran una irregularidad del 35,7%, mientras que Cencosud llega al 25,5%. El Gobierno plantea una forma de vivir como muchos otros países que todos viven endeudados, para los gobernadores es el principio del fin.
El Gobierno está confiado en que los números son mejores y exhiben la baja de la pobreza como indiscutible, pero la consulta a dirigentes opositores despeja dudas: no creen que la metodología del Gobierno para medir pobreza sea seria. Creen que bajó la pobreza en números porque se congeló la economía que y Milei hubiera volado por los aires si Donald Trump en octubre pasado no pagaba las cuentas nacionales para evitar que una pequeña corrida eclipsara el modelo violeta.
En el medio la oposición sigue huérfana, con Cristina Kirchner presa y Axel Kicillof como garante de la ancha avenida del medio, distante de la casi extinguida Cámpora y con ambiciones intactas de llegar la poder. Juan Grabois intenta aunar miradas pero desde una postura violenta en lo discursivo, ese techo que su propia impronta le pone. El Gobierno descansa en la ausencia de contraposición, tal vez su mayor destreza en términos de construcción política.
Un hecho puede cuajar y catalizar un candidato para enfrentar a Javier Milei, y en general, la forma de construcción en política es inversamente proporcional a lo dolorosa que es la caída. En criollo: el menemismo logró que ni los opositores puedan odiar a Menem, muchos dirigentes y guapos digitales han logrado hacer desparecer el voto independiente y que miles de argentinos dejen de pensar en votar a Milei por las formas. Alguien podría avisarle: con dogmaticos no se ganan elecciones, los 20% de indecisos deciden.
