Guerra judicial
Abrazo de oso: CFK puso a Mahiques como el "ministro de la impunidad"

Politóloga. Periodista.
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CFK uso su discurso para enfocarse en Libra y la "casta judicial" del gobierno de Milei. El factor Bindi y Stornelli.
En el tablero de Comodoro Py, donde las piezas se mueven con la lentitud del bronce, Cristina Fernández de Kirchner hizo ayer un movimiento de apertura que no estaba en los manuales de la ortodoxia jurídica. Al ingresar a la Sala AMIA para su declaración presencial en la causa Cuadernos, la expresidenta no eligió hablarle a los jueces del TOF 7 sobre las fotocopias de Oscar Centeno. Eligió hablarle al país —y especialmente a Juan Bautista Mahiques— sobre el presente. Como suele hacer, eligió olvidar su realidad para atacar al Gobierno y comparar los tiempos judiciales.
La estrategia fue de una simetría letal. Mientras la Justicia le exige presencialidad por una causa de "cohecho" basada en registros quemados, ella revoleó sobre el estrado el "Caso Libra": la presunta estafa cripto de u$s 5 millones que acorrala al presidente Javier Milei. No fue un exabrupto; fue una operación de pinzas política y judicial.
El blanco: Juan Bautista Mahiques
Para los dirigentes que leen entre líneas, el destinatario del mensaje fue el flamante Ministro de Justicia. Mahiques, quien llegó con la misión de "pacificar" los frentes judiciales del oficialismo, se encontró con una Cristina que le marcó la cancha de entrada. Al denunciar el "cajoneo" del fiscal Eduardo Taiano sobre los peritajes del celular de Mauricio Novelli, Cristina ubicó a Mahiques en una posición incómoda: la de protector de una "casta cripto" que opera desde Balcarce 50.
La mención elíptica a la "defensa de los imputados" que aporta pruebas mientras el fiscal mira hacia otro lado pone el foco en Franco Bindi. El abogado, que ha sabido tejer redes en los sótanos de la inteligencia y que hoy camina junto a Marcela Pagano en la espera de ¿su segundo hijo?, es el hombre que ostenta la llave del Caso Libra. Cristina sabe que Bindi tiene los chats donde Hayden Davis y Novelli habrían pactado el apoyo presidencial a cambio de tokens líquidos. Al citar el contenido de ese expediente, la expresidenta no solo se defendió; le avisó al Gobierno que conoce la profundidad del pozo.
Escenario 1: La parálisis de la "Vialidad Libertaria"
El primer impacto político es la neutralización del discurso de transparencia oficial. Si Mahiques no logra que la causa Libra avance con la misma celeridad que las causas K, el Gobierno pierde su activo más valioso: la superioridad moral. Políticamente, esto le da aire a la "resistencia" del peronismo, que ahora tiene un contraejemplo de "corrupción actual" para contrastar con la "corrupción histórica" que se le imputa con sobradas razones y una veintena de dirigentes presos. Para los abogados penalistas, esto prefigura un escenario de nulidades cruzadas donde el Caso Libra podría ser usado para cuestionar la imparcialidad de toda la familia judicial.
Escenario 2: Mahiques como fusible
El segundo escenario es el desgaste prematuro del Ministro, a quien algunos le ponen el traje de Procurador antes de diciembre. Si la presión de la Comisión Investigadora en Diputados —donde se filtraron los mensajes que vinculan a Milei minutos antes del lanzamiento de $LIBRA— se traslada a la calle, Mahiques podría quedar reducido a un abogado defensor de lujo. El "Jefe" Karina Milei no tolera las esquirlas que manchan al León. Si el Caso Libra escala, Juan Bautista podría verse obligado a una purga interna en Comodoro Py para "ofrecer una cabeza" y calmar las aguas, arriesgando su propia construcción de poder en el Consejo de la Magistratura.
Escenario 3: La "pax judiciaria" o el pacto de no agresión
El análisis más cínico que circula en los pasillos de Comodoro Py sugiere que este despliegue de fuerza busca, en realidad, un equilibrio de terror. Cristina exhibe su conocimiento sobre Libra para que el Gobierno entienda que "ir por todo" tiene un costo nuclear. La sombra de Bindi y la ferocidad de la expresidenta sugieren que, si Mahiques intenta acelerar la condena firme de Vialidad para proscribirla, el ventilador de la criptoestafa no dejará a nadie en pie.
Conclusión técnica
Desde el punto de vista del derecho penal, la declaración de ayer fue una "excepción de falta de acción" de facto. Cristina Kirchner transformó un juicio oral por su pasado en una interpelación sobre el presente del Poder Ejecutivo. Al apuntar contra Taiano y por elevación a Mahiques, la "Doctora" demostró que, aun bajo arresto domiciliario y con condenas a cuestas, sigue manejando la gramática del poder.
